Kirchner en busca de los emigrados

Nestor estaría intentando lograr un armado joven. Entre los que quiere se encuentran Emilio Monzó, el polémico Montoya y Santilli. Todos ellos se manifiestan lejos del Kirchnerismo
Néstor Kirchner se puso al frente del operativo seducción de la camada joven del peronismo. No sólo les levantó la veda a quienes había acusado de “traidores” después de la derrota del 28-J para enviarles el mensaje de que “hay lugar para todos”, sino que también busca quitarle referentes de peso a sus últimos verdugos electorales, Francisco de Narváez y Mauricio Macri.

Según indica Perfil,“Quiero pibes”, suele decir a los jóvenes que lo visitan en Olivos. Ahora, apunta a “oxigenar” con nuevos cuadros de cepa peronista y formación técnica. Su ejemplo estrella es Diego Bossio, jefe de la Anses, de 30 años y economista.

Al parecer el ex presidente organiza reuniones secretas en Olivos. “Juanjo” Alvarez sería su armador, un ex duhaldista que acusó al Gobierno de armarle operaciones por su pasado en la SIDE, volvió al redil oficialista a fines del año pasado. Ahora pasa su tiempo tratando de convencer a disidentes desde su improvisada oficina, en el quinto piso del hotel Alvear.

Uno de los más recientes logros de Alvarez fue haber coordinado la visita a Olivos de Emilio Monzó( quien fue ministro de asuntos agrarios de la provincia de Buenos Aires y quien fue echado por no tener los mismos ideales del gobierno nacional), hombre a quien De Narváez le dio la estratégica tarea de armarle la estructura en el interior bonaerense. De 44 años y oriundo de Carlos Tejedor, dejó su cargo como ministro de Asuntos Agrarios de la gestión de Daniel Scioli por pedido expreso de Kirchner. Al patagónico no le gustaba su cercanía con la Mesa de Enlace. El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, solía llamarlo “ministrito de la Ucedé” por su anterior paso por esa fuerza política. En forma reservada, Monzó estuvo en la quinta presidencial la semana pasada.

Néstor departió sobre economía, integración regional y campaña, hasta que al final fue a los bifes: le pidió que volviera y le ofreció el PAMI. Monzó no aceptó, pero mantuvo el diálogo.

Otro sugestivo contacto del ex presidente fue con Diego Santilli, ministro de Espacio Público y referente de la pata peronista del macrismo. Según fuentes de la Casa Rosada y del PJ, hubo un llamado telefónico de Kirchner. Santilli sólo admitió haber dialogado con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, tres semanas atrás y “exclusivamente” por temas vinculados a la gestión.

Tanto Monzó como Santilli formaron parte de la foto de los “sub 45”, tomada hace tres semanas en Salta. Allí, además posaron el gobernador de esa provincia, Juan Manuel Urtubey, junto a los intendentes de Tigre, Sergio Massa; de La Plata, Pablo Bruera; y de Bahía Blanca, Cristian Breitenstein. Todos ellos se distanciaron del kirchnerismo después de las comicios legislativos y, aunque la postal fue interpretada por algunos como una señal de “autonomía”, ese grupo aceitó la relación con Kirchner.

Otro referente que está otra vez cerca del Gobierno es Santiago Montoya, el ex jefe de ARBA, echado por resistirse a ser candidato testimonial. Si bien coqueteó con saltar al macrismo, el martes pasado estuvo en la Casa Rosada en el despacho del ministro del Interior, Florencio Randazzo.

Comentá la nota