Ya se reunió con el operador del denarvaísmo Emilio Monzó. Montoya, en la lista
El ex ministro bonaerense de Asuntos Agrarios Emilio Monzó, por caso, ya fue convocado a Olivos, donde conversó con Kirchner durante más de dos horas, según pudo saber EL DIA en fuentes calificadas.
Que el ex Presidente haya arrancado el operativo de seducción con Monzó "dice" algunas cosas sobre qué está dispuesto a hacer y hasta dónde piensa llegar con esta estrategia.
Este dirigente, ex intendente de Carlos Tejedor, no se fue del kirchnerismo. Lo echaron. El gobernador Scioli le requirió la renuncia al ministerio de Asuntos Agrarios por pedido del ex Presidente, que estaba molesto porque Monzó respaldaba algunas posturas de los dirigentes rurales. Y el otro dato saliente es que ahora Monzó es uno de los principales operadores políticos de Francisco De Narváez. Más concretamente, un hombre clave en el armado de la estructura de este referente del peronismo disidente en el interior bonaerense.
"Cristina y yo queremos que vuelvas", dicen que le dijo Kirchner a Monzó, antes de embarcarse en una larga charla "sobre política" que no incluyó, según fuentes seguras, ofrecimientos de cargos aunque sí promesas de "seguir hablando".
CUESTION DE PERFIL
También trascendió que, en el marco de las razones por las que pretende su regreso al oficialismo, Kirchner ha mencionado algunas veces a los ministros nacionales Florencio Randazzo y Julián Domínguez (dos dirigentes del interior bonaerense) y al intendente de Tigre, el "crítico" Sergio Massa, como ejemplos del "perfil de dirigentes" que le interesa.
Los observadores políticos no tardaron a analizar los rasgos salientes de ese "perfil": dirigentes de la Provincia jóvenes (sub 45), universitarios (aunque alguno no terminó la carrera), que lucen habitualmente saco y corbata; es decir, cultivadores de un "look" alejado del estereotipo tradicional del dirigente peronista bonaerense.
Fuentes calificadas aseguran que en la lista del "operativo seducción" de los que están afuera del kirchnerismo figura otro hombre que fue taxativamente echado del espacio, también por un pedido de renuncia de Scioli que a su vez había reclamado Kirchner: el ex recaudador Santiago Montoya.
Recientemente, cuando explayó esa estrategia de "recuperación" de dirigentes ante los diputados oficialistas de la Provincia, Kirchner subrayó que "hay que convocar para que vuelvan a todos los dirigentes que compartan el principio de la distribución de la riqueza, aunque en el pasado se hayan equivocado y hayan asumido otras posturas". Y para graficar hasta dónde piensa llegar, señaló: "mi límite es el PRO". Un límite blando, si se tiene en cuenta que Monzó es peronista pero es también hombre de confianza de De Narváez y amigo personal de Mauricio Macri.








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