A través de la empresa Odatech, que se dedica a la informática, los dos “asesores” del gobernador Buzzi le facturaron al Estado provincial servicios de creatividad que dio la inexistente consultora “La Pluma Creativa.” Los pagos los aprobó la Subsecretaría de Medios y Comunicación Pública.
En los registros oficiales consta que Prieto y Godoy percibieron sus honorarios a través de la empresa Odatech SRL, aunque con algunas particularidades: usaron el CUIT de esa empresa –propiedad de Prieto desde 2006- pero con el nombre de fantasía de una agencia de creatividad denominada “La Pluma Creativa”, con la cual percibieron unos 25 pagos en total entre marzo y agosto por distintos servicios, como la realización de spots para TV; avisos gráficos; y spots radiales, entre otros.
La particular historia de “Kiko” (Rafael Ramón Prieto) y “Kako” (Ariel Godoy) fue divulgada por Jornada en su edición del lunes, en donde se detalló el nivel de influencia que estos dos personajes vinculados a la comunicación política e institucional del Gobierno provincial han venido ganando en los últimos meses.
A punto tal que en el entorno del gobernador ya han comenzado a mirar de reojo los desplantes de ambos, sobre todo de Prieto, que opina y toma decisiones como si fuera un ministro más.
Ahora, se sabe que además de la enorme influencia que tienen en el gobernador y en su entorno, los servicios de Prieto y Godoy se remuneran de manera importante.
“Modus operandi”
Hay ciertos aspectos de esa relación entre la empresa Qualitative y el Gobierno provincial que por ahora no son todo lo claro que deberían ser en el vínculo de un proveedor del Estado y el propio Estado que lo contrata.
En la forma en que Prieto y Godoy le facturan al gobierno de Martín Buzzi hay algunas cosas llamativas: entre marzo y agosto, siempre se tramitaron entre tres y cuatro órdenes mensuales de pago por valores que no superan los $ 14 mil, para no exceder el límite de pagos que amerita un llamado a concurso de precios para contratar un servicio, que en la Administración Pública es de $ 15 mil.
Todas las órdenes de pago fueron tramitadas y pagadas por la Subsecretaría de Medios y Comunicación Pública que lidera Juan Carlos Martín, en concepto de servicios de “La Pluma Creativa”, una empresa que tiene otra particularidad: no existe en los papeles y que factura con el CUIT de Odatech, la empresa que Prieto compró en 2006 y tiene como domicilio legal Esmeralda 1376 5º piso de la Capital Federal, el cuartel general de Prieto.
Pero, por ahora, ninguna de las órdenes de pago fue publicada en el Boletín Oficial, como indican las normas administrativas.
Si bien es cierto que este tipo de pagos se pueden publicar a destiempo con la fecha en la que fueron contratados y abonados, no es común que pagos realizados en el mes de marzo aún no hayan llegado al Boletín Oficial.
¿Informática o creatividad?
Hay otro punto en la relación entre “Kiko” Prieto y “Kako” Godoy que al menos es curioso y aporta otro dato a la cada vez más estrecha relación de Odatech con el Gobierno provincial: según los registros de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y de la Inspección General de Justicia (IGJ), la firma Odatech –cuyo CUIT es 30-70910639-9- tiene como actividad principal los “Servicios de Consultores en Informática y Suministros de Programas de Informática” y como actividad complementaria declarada, los “Servicios de programación de computadoras según especificaciones”.
Es decir, la empresa Odatech no tendría en apariencia atribuciones para poder facturar servicios ajenos a su actividad específica, que sería la informática.
Cómo una empresa dedicada a cuestiones informáticas le facturó casi $ 350 mil al Estado chubutense en concepto de “comunicación creativa”, es un misterio que alguien debería explicar. O investigar

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