Eduardo Enrique Federico Kenny lleva dos décadas ocupando cargos en el radicalismo pampeano. Arrancó como secretario del comité de Doblas, luego fue presidente, más tarde estuvo doce años al frente de la intendencia (entre 1995 y 2007) y en los últimos cuatro ocupó una banca en la Cámara de Diputados de la Nación.
Esa información está contenida en las páginas web de ambas cámaras, aunque Kenny aseguró que son sólo dos: Guillermina, que está afectada al senador Juan Carlos Marino, ex candidato a gobernador por el Frepam, y Fernando, afectado a un diputado que su padre no identificó. La joven figura en planta permanente con el legajo 18.293 y la categoría A-2, la segunda más alta en el escalafón de la Cámara Alta.
Fernando también aparece como empleado de planta permanente con el legajo 04907 y una categoría 03. Es el mismo que el 8 de abril de 2010 fue condenado a tres años de prisión en suspenso por el delito de lesiones graves en perjuicio de Emiliano Leonel Moch, ya que el 14 de septiembre de 2008, estando ambos en el boliche Batachá, de Macachín, le arrojó un vaso de vidrio y le provocó la pérdida del ojo derecho. En el fallo judicial se le había prohibido concurrir a locales nocturnos de La Pampa donde se expidan "bebidas alcohólicas de cualquier tipo", pero el año pasado asistió al boliche Tsunami Disco, de Alpachiri, de acuerdo a una foto subida a Facebook. Hasta el 10 de diciembre había estado con su padre en la Cámara Baja.
El tercer hijo de Kenny es Federico, y de acuerdo a su padre, estuvo con él en Diputados, pero ya no está. La página oficial de esa dependencia, actualizada al 13 de diciembre, lo ubica con el legajo 719780 en categoría 4.
"Tengo una hija en el Senado y otro hijo que quedó en Diputados. Guillermina estaba o está trabajando, no sé... Fernando pudo quedarse con otro diputado y Federico, que estaba conmigo, no se quedó", expresó ayer el ex legislador ante una consulta, luego de que este diario revelara situaciones de nepotismo parlamentario, ya que no solamente él, sino también los senadores Marino y los justicialistas Carlos Verna y María de los Angeles Higonet han conseguido nombrar a familiares y amigos en el Congreso.
- ¿A usted le parece bien?, se le preguntó a Kenny.
- ¿Qué cosa?
- Que los hijos de un diputado, o ahora diputado saliente, estén nombrados en el Congreso.
- No me parece ni bien ni mal. ¿Por qué lo pregunta? ¿Qué quiere saber?
- Simplemente eso, si le parece bien...
- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner era la esposa del presidente Néstor Kirchner, la hermana del ex presidente está al frente de un ministerio (por Alicia Kirchner)... hay tantos casos. No entiendo eso de si está bien o mal. Para mí está bien.
- Pero cualquier ciudadano no tiene la posibilidad de que nombren a sus hijos en el Congreso.
- Cualquier ciudadano no puede ser diputado nacional, cualquier ciudadano no puede ser presidente de la Nación, cualquier ciudadano no puede ser empresario. Todos tienen condiciones para hacer cosas distintas. No sé a qué se refiere con la pregunta. Mis hijos tienen trabajo por derecho propio. No lo veo mal. ¿O acaso un padre empresario no le deja la empresa a su hijo?
A esa altura, a Kenny se lo escuchó molesto. Ya había querido saber porqué LA ARENA publicó un artículo sobre el tema y quién lo había escrito. Después, como cierre, casi monologó: "Soy un desocupado, tengo 60 años y no tengo de qué trabajar. Honestamente, estoy buscando empleo. La verdad es que no entiendo por qué me preguntan esto, no tiene porqué sobresalir (sic). A un hijo lo tomó otro diputado que ingresó. Hay tanta gente que sigue trabajando... (en el Congreso). Yo no tuve la suerte de conseguir un puesto. ¿Y ahora quién me va a dar empleo a los 60 años?"





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