La exministro de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, disertó en nuestra ciudad sobre “Lineamientos generales del proyecto. Las modificaciones más trascendentes”, en alusión a la reforma de los Códigos Civil y Comercial.
Esta iniciativa fue un trabajo articulado que llevaron adelante la delegación Pergamino del Colegio de Escribanos de la provincia de Buenos Aires, el Colegio de Abogados, el Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial, y la Unnoba.
La doctora Kemelmajer, exministro de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, integró conjuntamente con el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, y la integrante del máximo tribunal, Elena Highton de Nolasco, el grupo de juristas convocados por el Poder Ejecutivo Nacional para la redacción del proyecto de reforma y unificación de los Códigos Civil y Comercial.
Conferencia
En horas de la mañana y en la sede local del Colegio de Escribanos, brindó una conferencia de prensa, de la que participaron, además de la disertante, Jorge Mateo, presidente del Colegio de Escribanos de la provincia de Buenos Aires; Alcides Sequeiro, presidente de la delegación Pergamino del Colegio que agrupa a los notarios y Guillermo Aiello, presidente del Colegio de Abogados.
A modo de presentación Mateo indicó: “Es para nosotros un halago recibir a la doctora Kemelmajer en esta ciudad. Y en este sentido es importante destacar que empezamos a trabajar con la doctora en 2011, recuerdo que en febrero la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, designó a tres integrantes de la corte: Elena Highton, Ricardo Lorenzetti y la Aída Kemelmajer, para elaborar el anteproyecto de reforma, modificación y unificación del Código Civil y de Comercio.
“En octubre, en una conferencia que la doctora nos ofreció, hizo hincapié en algunas cuestiones que impactan directamente en el ejercicio profesional de los escribanos, fundamentalmente, en la cuestión de migrar el sistema registral de un sistema declarativo a un sistema constitutivo. El notariado argentino trabajó arduamente en este sentido y pudimos de alguna manera ofrecer los aportes que el notariado argentino hacía a esta modificación y reforma de los códigos.
“Elevamos nuestras propuestas, que fueron tratadas una vez conformada la bicameral para la reforma, y participamos con un sinnúmero de organizaciones no gubernamentales y colegios profesionales analizando las propuestas que cada ámbito hacía en referencia a la modificación de los códigos”.
Modificaciones
Indicando la importancia del buen diálogo que permitió la realización de modificaciones al proyecto de reforma de los Códigos Civil y Comercial, la doctora Aída Kemelmajer sostuvo: “Como bien se ha señalado, este proyecto que preparamos conjuntamente con los doctores Lorenzetti y Highton, y que es el producto de una gran discusión planteada entre todos los operadores del ámbito jurídico como los escribanos, los abogados, magistrados, las universidades, etcétera. La función de quienes fuimos convocados, fue la de ser los armadores de un gran rompecabezas con todas estas fichas que se nos dieron.
“Este proyecto, que ha estado siempre abierto porque, a medida que nosotros íbamos aprobando algunas partes las comentábamos en jornadas, seminarios, charlas y recogíamos las críticas o aprobaciones que se podían ir haciendo.
“Lejos de ser un proyecto trabajado en el silencio, en la oscuridad ha sido un proyecto abierto, que se fue conociendo a medida que se elaboraba y aún hoy se siguen recogiendo todas las críticas o sugerencias que los protagonistas nos puedan hacer.
“Se dice que este proyecto tiene muy poco tiempo para ser pensado y elaborado pero, insisto, nosotros estamos dispuestos a mejorarlo y corregirlo. Desde el momento en que nosotros lo presentamos a la presidencia de la Nación, en el término que se había fijado que era un año, las modificaciones que se le realizaron al proyecto fueron varias y aún se sigue corrigiendo y se seguirá mejorando hasta el momento en que sea sancionado.
“Por eso es fundamental señalar esa gran participación que han tenido todos los operadores jurídicos en la elaboración porque el proyecto no tiene autores sino que corresponde a una generación y es compartido”.
Bases
Interrogada sobre la base de este proyecto, la doctora, indicó: “La base de este proyecto es una mirada constitucionalizada del derecho privado. Hasta ahora se estudiaba en las facultades en derecho civil o privado y el derecho público como dos áreas que no tienen vinculación alguna. Esto es un viejo debate, entre derecho privado y constitucional, que existe en la Argentina, se remota a los propios tiempos de la redacción del Código Civil.
“Desde la reforma de la Constitución en 1994 en la que se le incorpora toda una serie de tratados de derechos humanos, es evidente que, aunque nunca la Constitución debió mirar para un lado y el Código Civil para el otro, a partir del año de esa reforma el derecho privado está influenciado por el derecho constitucional.
“Por eso en este proyecto el hilo conductor es la constitucionalización del derecho privado. Por ejemplo, algo que se discute muchísimo ¿Por qué hemos eliminado el divorcio contencioso? Hay un derecho constitucional que habla del derecho a la vida íntima y familiar. Por lo tanto nadie me tiene que exigir si mi proyecto de vida ha concluido, el porqué de mi separación con mi marido, las causas por las cuales decido divorciarme, se tiene que proteger mi derecho a la vida íntima. Anterior a esto yo, como solicitante del divorcio, tenía que contarle al juez los motivos por los cuales quería divorciarme, y cuando nació esta medida en la década del 60 había algunos jueces que negaban la petición si los motivos no le parecían los adecuados o suficientes. Esto hoy es incompresible a la luz de los derechos humanos.
“Por eso hoy toda esta teoría de los derechos humanos cae sobre el derecho privado, incluso en el derecho de familia”, conluyó la disertante.



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