Parece que la soberbia es contagiosa. Muchas veces, los funcionarios municipales se quejan porque no los llaman a la hora de publicar denuncias o esclarecer hechos.
Algo de eso hay. De todas formas, siempre (o casi) nos arriesgamos a escuchar esa otra campana que, en los últimos años, luce muy afecta al marketing; es decir, apenas intuye que se viene una, opera.
“No me interesa hablar del tema, porque pertenece a cuando yo desempeñaba mis funciones en la Policía Federal. No tengo nada que aclarar y de hecho no hubo ninguna cuestión rara en ese asunto. No entiendo el por qué de la nota en ese sentido”, respondió Kelly ante la requisitoria de LA VERDAD. Claro que el punto no es si él entiende o no entiende, simplemente buscábamos saber qué pasó el 12 de agosto de 2009, cuando al menos 15 personas fueron detenidas en un enfrentamiento en la calle Medrano al 400, durante un violento desalojo en el denominado Centro Cultural Almagro, que era utilizado como base comunitaria de cartoneros a través de una cooperativa. Los llamados al diario se multiplicaban.
El operativo policial comenzó a la madrugada, pero alrededor de las 8 de la mañana, una agrupación del Movimiento de Trabajadores Excluidos (M.T.E) arrojó piedras, cascotes y otros objetos contundentes contra personal de la Policía Federal, que según testigos respondió con balas de goma y gases lacrimógenos. Es entonces cuando aparece en escena Daniel Kelly, titular de la comisaría involucrada, y que en su momento fue cuestionado por miembros de la Fundación Alameda (ver recuadro). Detalles de ese día pueden encontrarse en distintos medios; entre ellos, en una nota publicada por el periodista Lucas Shaerer: www.cartoneando.org.ar
En diálogo con LA VERDAD, el periodista e integrante de la Fundación Alameda señaló: “Se dedicó a perseguir militantes, y en este caso un comedor donde se realizaba apoyo escolar que tenían los cartoneros. Encabezaba un allanamiento dispuesto por la justicia que incluyó represalias muy fuertes…”. “La Comisaría había sido denunciada varias veces…”.
A 3 años del considerado ilegal desalojo, la causa contra los militantes del Centro Cultural Almagro continúa. En un primer momento, el juez Bentolilla (quien dictó la orden de desalojo) fue apartado de la causa por la Sala II de la Ciudad de Buenos Aires por sus reiterados errores procesales. Luego, asumió el Juez Buján (actualmente secretario de Justicia porteño) que, en su momento, declaró nulo el desalojo y la imputación por usurpación a los docentes y militantes del Centro Cultural.
LA VERDAD dialogó también con el doctor Juan Grabois, quien fue militante de la asamblea popular de Almagro en el año 2001 y luego uno de los fundadores del Centro Cultural y del M.T.E., en momentos en que Kelly estaba al frente de la comisaría novena.
Grabois detalló que “la represión policial el día del desalojo fue comandada por la comisaría 9ª, a cargo de Daniel Kelly. La violencia descargada por los efectivos de la Federal con los cartoneros del M.T.E tiene como indicios que los cartoneros una vez organizados dejaron de tributar a las comisarías para trabajar. De ahí que “el armado de esta causa tuvo como primer protagonista a la Federal, y encontró en el Fiscal Walter López su complemento ideal: sin más argumentos que un breve informe telefónico de la policía, y sin verificar ni el título de propiedad ni el funcionamiento del Centro Cultural, ordenó el desalojo y la ilegal detención”, figura en el comunicado firmado por cientos de personas.
No es cuestión de perseguir a nadie utilizando el lema: “Sé lo que hiciste el verano pasado”, pero siempre es bueno que la ciudadanía conozca la verdad de boca de sus protagonistas, especialmente si ocupan un cargo público. Otra vez será, Kelly nos sorprendió con un “No sabe, no contesta”.
¿Qué es La Alameda?
El origen del Centro Cultural La Alameda (CCA) se remonta a los días de la crisis de 2001, cuando se conformó como la asamblea popular “20 de diciembre”, en Parque Avellaneda, y ocupó el bar de Directorio y Lacarra (La Alameda), que estaba cerrado y en proceso de quiebra. El espacio fue abierto para convertirse en un comedor popular al que llegaban principalmente inmigrantes bolivianos que trabajaban en la zona. Su situación de víctimas del trabajo esclavo llevó a Gustavo Vera y sus compañeros a empezar las denuncias sobre los talleres textiles clandestinos y la trata de personas para explotación laboral. La Alameda se conformó como una cooperativa de trabajo en la que se ocupan costureros y costureras, la mayoría de nacionalidad boliviana. Años después, sumaron la denuncia sobre trata para explotación sexual.
Desde su apertura en el convulsionado verano de 2002, hasta el violento desalojo (12/8/2009), el Centro Cultural Almagro fue, para los vecinos, algo más que un lugar donde se daban clases de música, pintura y teatro a un precio casi gratuito. Allí se generaron las asambleas de ese barrio porteño tras el estallido de diciembre del 2001.
Vale decir que en ese pedazo de asfalto en Medrano y Corrientes estaba abandonado. Y que el CCA sirvió como nexo entre trabajadores, cartoneros y vecinos.
En 2010, La Alameda patrocinó la denuncia de una policía que acusó a sus superiores de regentear una red de prostíbulos. La Alameda creó una marca de indumentaria “libre de trabajo esclavo”.
La Alameda creó lazos también con un grupo de vecinos de Liniers, con quienes elaboró un mapa del delito de la zona en el que se identifican prostíbulos, talleres clandestinos, puntos de venta de droga y mercadería robada y lugares “liberados por la policía”.


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