Katopodis participó de una procesión religiosa en el barrio 9 de Julio

El Intendente, su esposa Nancy, Phatouros y Matías Pérez participaron de una peregrinación en el barrio junto a la Casa del Niño María del Nazaret y a trabajadores sociales, quienes alertaron: “Si el Estado no está presente, el barrio es gobernado por el narcotráfico y el delito”.
Katopodis ultima detalles para sumar una pediatra municipal, un centro de formación de carpintería y un terciario para que los adultos finalicen la escuela. Al mismo momento los familiares de Nicolás Cela realizaban la movilización frente a la municipalidad.

Mientras caminaban por las calles de tierra del barrio 9 de Julio, y los característicos pasillos angostos, los integrantes de la Casa del Niño María del Nazaret y trabajadores sociales de la zona cantaban: “Ven con nosotros a caminar, aunque te digan algunos que nada puede cambiar, lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad”. Desde las veredas o del interior de la casa, observaban vecinos, trabajadores, jubiladas, niños y también jóvenes víctimas de la marginalidad. De manera indirecta, eran invitados a sumarse a la procesión

“La presencia de Dios también tiene una realidad social, nos involucra socialmente y busca una mayor dignidad de las personas”, explicó el párroco Walter a LaNoticiaWeb.

“Acá nunca hubo presencia del Estado nacional, provincial y municipales”, confesaba por lo bajo una de las trabajadoras sociales, guitarra en mano. Esa idea era compartida con las autoridades municipales que impulsaron la actividad y que caminaron junto a los integrantes de la Casa del Niño María del Nazaret.

“Queremos marcar presencia en el barrio, cumplir una función social desde la Municipalidad”, expresó el intendente Gabriel Katopodis, y agregó que con la llegada del Estado se puede construir “la base para trabajar con la villa, con los más necesitados”.

Las primeras medidas que planifica la Comuna es incorporar una pediatra municipal al barrio, crear un centro de formación de carpintería que articulará con escuelas técnicas del distrito, e instalar un terciario para adultos a través del programa nacional FINES (Finalización de Estudios Primarios y Secundarios). A través de estas iniciativas, el Estado, municipal y nacional, busca meter un pie en el barrio. “Si el Estado y las organizaciones sociales no están presentes, el barrio es gobernado por el narcotráfico y el delito”, relató una trabajadora social.

Katopodis arribó al barrio 9 de Julio en su auto particular junto a su esposa, Nancy Cappelloni, y el presidente del Consejo Escolar, Matías Pérez. De la misma manera llegó el concejal oficialista Alejandro Phatouros. En simultáneo a esta actividad, y de manera casual, en el centro de San Martín se realizaba una movilización por el crimen de Nicolás Cela, asesinado frente al Palacio Municipal luego de salir de bailar de Soul Train.

Durante la mañana del sábado, los organizadores no sabían si contarían con la presencia del jefe comunal. Los dos días anteriores, vecinos del barrio se manifestaron y cortaron calles en reclamo de un corto de luz prolongado, y se desconocía cuál podía ser la reacción de los perjudicados. Al enterarse de la problemática, el jefe comunal redobló la apuesta y expresó tener más motivos por los cuales bajar al barrio.

La jornada se realizó a un día del aniversario de la Virgen de Itatí, patrona de Corrientes que, según la leyenda, ayudó en la lucha contra los conquistadores. “Nuestro objetivo es primariamente religioso, pero la presencia de Dios también tiene una realidad social, nos involucra socialmente y busca una mayor dignidad de las personas”, explicó el párroco Walter.

Comentá la nota