Kaczynski, honrado como un héroe en su funeral

Kaczynski, honrado como un héroe en su funeral
Fue enterrado en el sitio donde descansan los reyes y próceres
CRACOVIA, Polonia.- Polonia despidió y enterró ayer a Lech Kaczynski en Cracovia como si hubiese sido un héroe o un rey. Cerca de 150.000 personas se reunieron en la antigua capital polaca para sepultar al presidente y a su mujer, Maria, en el castillo de Wawel, el lugar donde descansan los reyes, poetas y héroes nacionales polacos.

Los féretros (el del presidente, cubierto por una bandera roja con un águila blanca, y el de su mujer, envuelto por otra blanca y roja) descansan desde ayer al lado del ídolo de Kaczynski, el mariscal Jozef Pilsudski, que restableció el Estado independiente de Polonia después de la Primera Guerra Mundial y defendió al país del Ejército Rojo.

El funeral coronó una semana de duelo nacional sin precedente por la muerte de Kaczynski, su mujer y otros 94 políticos, militares y religiosos en un trágico accidente de avión cuando se dirigían a Smolensk, en el oeste de Rusia, para rendir homenaje a los más de 20.000 polacos que fueron asesinados en el bosque de Katyn por el servicio secreto ruso, en 1940.

Ayer por la mañana, los restos de Kaczynski y de su esposa fueron transportados en avión de Varsovia a Cracovia para el masivo funeral. Desde las primeras horas del día, y en todos los puntos de la ciudad, se podían ver numerosos grupos de personas de todas las edades con flores y velas en la mano, acercándose a la plaza Mayor, donde tuvo lugar la misa por la pareja presidencial.

Al igual que sucedió hace una semana en la capital polaca, el cortejo fúnebre fue escoltado por miles de personas al borde de la ruta y las calles desde el aeropuerto hasta el centro de Cracovia. La gente lanzaba flores a su paso, mientras repicaban las campanas de toda la ciudad hasta la llegada de los féretros a la basílica de Santa María.

El arzobispo de Cracovia, Stanislaw Dziwisz, ofició la misa, que estuvo cargada de elogios hacia el fallecido presidente, y que fue transmitida por pantallas gigantes colocadas en la plaza y seguida por cerca de 50.000 personas.

"Usted luchó por la libertad, la justicia y la presencia de la cruz", dijo el presidente del sindicato Solidaridad, Janusz Sniadek. Por su parte, el primado de Polonia, Henryk Muszynski, sostuvo que el lema de vida de Kaczynski podía definirse como "Dios, honor y patria".

Además de Marta, hija única del matrimonio, Jaroslaw Kaczynski, hermano gemelo del presidente, el presidente en funciones, Bronislaw Komorowski, y el primer ministro polaco, Donald Tusk, también participó de los funerales el presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, uno de los pocos líderes mundiales que no canceló su asistencia a las ceremonias.

Otros mandatarios, como el presidente estadounidense, Barack Obama; la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, finalmente no viajaron a Polonia como consecuencia de la nube de cenizas volcánicas que cubre el espacio aéreo europeo desde hace cuatro días (ver Pág. 2).

Obama dijo que lamentaba no poder llegar a Cracovia y, en un comunicado difundido poco antes de la postergación de su vuelo, afirmó: "El presidente Kaczynski fue un patriota, amigo cercano y aliado de Estados Unidos, como lo eran aquellos que murieron junto con él. El pueblo estadounidense nunca olvidará sus ejemplos de vida".

A Cracovia sí consiguieron llegar los presidentes de Alemania, Ucrania, la República Checa, la presidenta de Lituania y el primer ministro de Marruecos. El checo Vaclav Klaus calificó de "inexcusable" la falta de los dirigentes de la Unión Europea en el funeral.

Nuevo comienzo

Como una señal de acercamiento entre ambos países después de años de distanciamiento, el presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, viajó desde Moscú para el funeral de la pareja presidencial, lo que alentó las esperanzas de mejorar las relaciones con la ex potencia soviética.

"Esta catástrofe que se produjo hace ocho días despertó numerosos testimonios de bondad, pruebas de compasión y de ayuda de parte de nuestros hermanos rusos, que alimentan la esperanza de un acercamiento y de una reconciliación de nuestras dos naciones eslavas", declaró el arzobispo de Cracovia. "Le dirijo estas palabras al presidente de Rusia", añadió.

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