En General Pico los menores de 30 años que buscan trabajo, tienen dificultades para integrarse al mercado laboral. Muchos jóvenes no poseen capacitación y prefieren permanecer con un empleo en negro para no perder beneficios económicos que les da el Estado.
En General Pico existe más demanda laboral que vacantes, faltan personas con conocimientos específicos para puestos gerenciales y algunos profesionales optan por desempeñarse en cualquier empleo y no desarrollan la carrera para la cual estudiaron.
Entre los datos oficiales de la población pampeana femenina y masculina, se puede analizar que en los mayores de 30 años, hasta 64, la cifra de los que no tienen un trabajo estable se reduce a la mitad en comparación con los jóvenes. Mientras que entre los que carecen de una ocupación laboral, las mujeres tienen un porcentaje que duplica a los varones.
Esta ciudad tiene algunas características laborales similares a las de otras localidades, pero también posee diferencias. Una firma local que presta servicios para la búsqueda de personal analizó el panorama piquense.
Dificultades.
Magdalena Teste dijo que, con su socia, comenzaron con Alfa Recursos hace ocho años. Su emprendimiento tiene influencia en esta localidad y la zona. Los principales clientes son pequeñas y medianas empresas.
Teste comentó que la mayoría de los jóvenes de 18 a 30 años salen a buscar trabajo y se encuentran con una realidad difícil. No hay mucha oferta de empleos, el requisito de tener "experiencia previa" los limita, algunos poseen poca formación y no saben manejar una computadora con fines laborales.
Además, la profesional afirmó que son generaciones en las que se observan dificultades en la presentación, dicción, respeto, puntualidad y buena comunicación. Cualidades que son necesarias para que los empresarios e instituciones empleadoras apuesten en ellos.
El interés que demuestra la persona que busca un trabajo es muy importante. Teste explicó que en sus búsquedas está la oportunidad de presentar el currículum y tener una entrevista personalizada pero muchos no la aprovechan. Esta es una de las contradicciones que presentan los jóvenes, otra es en relación al empleo en blanco. Muchos son padres y madres que quieren un puesto estable, pero ante la posibilidad de perder los beneficios estatales o planes sociales prefieren seguir trabajando en negro.
También es posible analizar poniendo la mirada en la capacitación. Para los puestos de mayor exigencia en algunas oportunidades se busca gente de afuera, porque en Pico faltan especialistas en determinadas áreas.
Una de las soluciones, planteadas por el servicio local de búsqueda de recursos humanos, es detectar jóvenes que se fueron a estudiar e hicieron un poco de experiencia y regresan. Ha habido muchos casos, aseguró Teste, en los cuales se ha contactado a esas personas, que incluso si tienen deseos de volver a la localidad realizan ellos mismo el chequeo regular de vacantes por la web.
Dedicadas.
Para la entrevistada, las mujeres son más dedicadas al momento de hacer cursos pero no siempre están orientadas a una especialización laboral que requirieren los empleadores. En contradicción, son ellas las más restringidas en cuanto a que existen puestos que sólo están destinados al sector masculino.
En General Pico hay una disparidad entre la demanda de profesionales y los graduados disponibles. Conforme a la experiencia de Alfa Recursos hay muchas personas que estudiaron y se recibieron pero al momento de ejercer toman un puesto que no se relaciona con la carrera para la cual se capacitaron.
Una tendencia positiva, que resaltó Teste, es que muchas empresas importantes trabajan hoy con parámetros más exigentes al elegir su personal y por esa razón tercerizan esa tarea. De esta manera, incluso los pequeños comercios, se desligan de la responsabilidad y no están condicionados por familiares y conocidos al momento de contratar. El resultado es obtener un trabajador que esté calificado y rinda el mejor beneficio posible para su empleador.
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