Ramos y Giles son ingenieros especializados en automatización industrial. Desarrollaron la carrera universitaria juntos y apostaron a la conformación en esta provincia de un grupo de reparación y creación de maquinaria.
"Gopertec nació como una empresa de servicios especializados en el área de Ingeniería, es decir un sitio donde se puede crear máquinas y automatizar procesos", define Alejo, de 35 años y oriundo de Santa Rosa. El profesional decidió empezar a estudiar esa carrera porque notaba que existían muchas cosas por hacer en La Pampa en materia de Ingeniería Electromecánica por lo que recibió el permanente apoyo y motivación de su familia. "Coincidimos con Marcos en la carrera y, nos empezamos a preguntar porqué no desarrollar este tipo de profesión en La Pampa, esquivándole a la vorágine de las grandes ciudades", agrega.
Marcos, un año mayor y nacido en un pequeño pueblo de Buenos Aires llamado Dudignac, sintió la pasión por la mecánica desde joven cuando empezó a estudiar la Tecnicatura Electromecánica en 9 de Julio y juntamente a trabajar en una fábrica de motores. "Quería juntar dinero para poder estudiar una carrera universitaria, me mantuve la carrera en General Pico y posteriormente en Balseiro y en San Juan mediante becas y tuve que hacer mucho esfuerzo para concretarlas", sostiene. Al culminar sus estudios, Ramos realizó una especialización en robótica durante 9 meses en España y, al terminarla, recibió la inquietud de Alejo para empezar a trabajar en La Pampa.
Comienzos.
Los comienzos de Gopertec fueron duros. Los jóvenes, pese al caudal intelectual y práctico, comenzaron a efectuar las primeras instalaciones eléctricas en domicilios particulares y montaron su pequeño laboratorio en la habitación de la casa de los padres de Alejo. Con el correr del tiempo, el grupo creció y definió las dos áreas en las que hoy se sostiene.
El trabajo de Gopertec se divide en dos: por un lado en el servicio, es decir la puesta en marcha y reparación de máquinas y por otro el sector de desarrollo propio, que incluye investigaciones y desarrollos vinculados a la creación de sus propios productos. Los jóvenes profesionales fueron quienes, en realidad, lograron reparar el torno de la EPET 1, que estaba en desuso y cuya labor de reparación fue adjudicada por el Ministerio de Educación tras una denuncia de LA ARENA por fraude educativo.
"Nos radicamos acá, sabiendo que existían pocas empresas, éramos conscientes que íbamos a ofrecer servicios de Ingeniería y que la oferta de empresas era poca pero hoy las condiciones del país son otras y se está alentado a la producción y generación de empresas", pondera Marcos. Y agrega: "Queremos que cada empresa que se radique en La Pampa sepa que podemos asistirla y brindarle productos de automatización". Ambos buscan que en La Pampa se sepa que es posible el desarrollo de tecnología de calidad.
Crecimiento.
Durante el desarrollo de la entrevista, los jóvenes recuerdan sus comienzos, alrededor del 2002, mientras muestran sus recientes productos basados en la capacidad del ingenio y la posibilidad de concreción. "Los primeros trabajos nos llevaron mucho tiempo, fueron absolutamente antieconómicos y muy poco rentables", dice Marcos. Y añade que a, base de la experiencia y el crecimiento de sus capacidades, conformaron sus primeras herramientas y productos que antes no estaban en el mercado pampeano.
Tras la creación de su flamante laboratorio, sobre la calle González al 700, Marcos y Alejo diseñaron todo el sistema de telecomando del acueducto Santa Rosa - Uriburu. Y en base a esto, sacaron otro subproducto para prender bombas a distancia de los campos.
"Hoy ya tenemos un auto, una camioneta y un mejor equipamiento. El servicio lo desarrollamos en Santa Rosa básicamente pero hemos trabajado en General Acha, y estamos preparando el anteproyecto para un sistema de acueducto en Realicó. Hemos hecho trabajos en General Pico, y en la chanchería de Anguil, donde atendemos toda la planta de alimentos balanceados, e instalamos un sistema de alarma y seguridad para el control de temperaturas de más de 20 mil chanchos", concluye Alejo.
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