La mayoría del comité de la juventud macrista avaló el debate sobre la ley impulsada por el kirchnerismo para bajar la edad mínima para votar. De todos modos, plantearon la necesidad de una agenda generacional. Quienes estuvieron en contra.
Luego de un debate interno que tuvo algunas disidencias, el Comité de Jóvenes Pro Capital decidió respaldar la iniciativa, aunque con reparos sobre el modo que quiere llevar a cabo el oficialismo.
En la declaración a la que accedió LPO del Comité que preside Victoria Roldán, que responde a Marcos Peña, los jóvenes señalan que “estamos de acuerdo en abrir el debate sobre el voto a los 16 años. Los jóvenes de hoy somos muy distintos a los de hace 20 años”.
Los jóvenes macristas aclaran sin embargo que el kirchnerismo busca un “debate exprés” como ocurriera con la “aprobación de las leyes sobre la expropiación de YPF y Ciccone, la reforma de la carta orgánica del Banco Central, el traspaso de los subtes y colectivos a la órbita de Ciudad y el traspaso de los fondos judiciales del Banco Ciudad al Nación”.
Y en ese sentido proponen la constitución de una agenda de “asuntos generacionales”, que discuta la problemática juvenil “integralmente y no de una forma selectiva y a las apuradas”.
Como pudo saber este medio, el voto a los 16 tuvo un apoyo general de los jóvenes que integran el comité Capital de la juventud PRO. Sólo algunas voces minoritarias se mostraron en contra, sobre todo en parte de un sector que responde al ministro Esteban Bullrich, que advirtió que estaba de acuerdo con el voto a los 16 pero proponía someter la discusión a una consulta popular. El diputado nacional Julián Obiglio fue el que se opuso más duramente al debate.
En tanto que la titular de Jóvenes PRO a nivel nacional, la diputada Soledad Martínez, le dijo al sitio Parlamentario que “a titular personal, no me parece mal que voten los de 16. No soy de las que piensan que les falta preparación. Esa es una discusión que quedó vieja en el tiempo”.
La declaración completa
La notable capacidad que tiene el oficialismo nacional para acaparar la agenda política requiere que pensemos rápidamente sobre una variedad de temas demasiado complejos. El proyecto de ley para bajar la edad que busca habilitar el voto a los 16 años parece ser una más de estas cuestiones.
Los debates exprés se convirtieron en una práctica recurrente de un Congreso Nacional que tiene mayoría oficialista. Ejemplo de ello es la aprobación de las leyes sobre la expropiación de YPF y Ciccone, la reforma de la carta orgánica del Banco Central, el traspaso de los subtes y colectivos a la órbita de Ciudad y el traspaso de los fondos judiciales del Banco Ciudad al Nación.
Parecería que desde la Casa Rosada se estuviese manejando todo por control remoto, abusando de la representatividad, dejando a la oposición en el lugar de meros espectadores de una democracia que día a día ve más debilitada sus instituciones.
Estamos de acuerdo en abrir el debate sobre el voto a los 16 años. Los jóvenes de hoy somos muy distintos a los de hace 20 años. Pero este debate no tiene que ser usado electoralmente, tiene que estar acompañado de otros derechos y obligaciones que también deben ser discutidos.
Por ello, uno de los grandes desafíos que nos debemos dar es discutir entre todos los partidos políticos la constitución de una agenda de asuntos generacionales, donde se debata la problemática juvenil integralmente y no de una forma selectiva y a las apuradas.
Esta discusión debe llevar a un trabajo conjunto de las diferentes fuerzas políticas para asumir compromisos claros y a largo plazo, que trasciendan los gobiernos de turno.
En este contexto, desde Jóvenes PRO proponemos que se generen ámbitos de debate, donde participen todos los actores involucrados de los distintos distritos de la Argentina. Todas las voces son bienvenidas!


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