Juventud no tuvo ideas y sólo sumó un punto en La Feliz

Juventud no tuvo ideas y sólo sumó un punto en La Feliz
El auriazul manejó partes del partido y no pudo marcar. Por momentos también fue superado.
Sin ideas claras, con poco buen fútbol y con más garra que otra cosa, Juventud empató 0-0 con Unión de Mar del Plata en el estadio "José María Minella" por la quinta fecha del Torneo Argentino A.

El auriazul comenzó mejor que su rival y cuando recién corría el segundo minuto de juego, Wilson Albarracín, por lo menos, desde veinticinco metros de distancia, sacó un remate bajo y exigió al máximo al portero local, que debió dar un rebote para evitar la pronta caída de su arco.

La respuesta del celeste llegó de inmediato: producto de una falta, casi en la mitad de cancha, un centro al corazón del área y una gran desinteligencia en la marca de la defensa puntana; cabeceó sólo Lisandro Beratz, pero Gonzalo Salgueiro respondió bien con sus pies y llevó tranquilidad a los dirigidos por Marcelo Revuelta.

A partir de ahí, el trámite del partido siguió de ida y vuelta, pero sin esa misma adrenalina y entusiasmo que entregó en los tres primeros minutos. Algunas imprecisiones tanto en el local como en el visitante, víctimas de una delicada y suave lluvia, que a medida que pasaron los minutos fue haciéndose más fuerte, el juego cayó en un “pozo”.

Richard Requelme y Marcos Fernández, los encargados de la creación y del buen juego, no tuvieron la pelota. Eso lo sintieron mucho los delanteros Albarracín y Peralta, que desasociados con el resto de sus compañeros, no pudieron hacerse del balón para lastimar.

Cristian Garraza y Carlos Lucero, uno por derecha y otro por izquierda, desbordaron varias veces por ambas bandas, pero sus centros o pases bajos al final del campo, no contaron ni con destino de red, ni con la conexión a un compañero. Sin embargo, a tres minutos del final, la fórmula puntana funcionó casi a la perfección: Garraza desbordó por la banda derecha, lanzó un centro al segundo palo, “El Torito” apareció en soledad, pero la fortuna no estuvo del lado auriazul, y así el delantero desaprovechó la chance más clara del partido.

En el complemento, los dirigidos por Revuelta fueron una réplica de aquel inicio donde se inscribieron como favoritos: Marcos Fernández tomó la pelota por derecha, lanzó un centro al ras del piso y Albarracín, que hizo todo bien, dio la vuelta, se sacó a su marcador de encima, pero terminó enviando la pelota a las manos de Quinteros. Dos minutos más tarde, desde media distancia, Fernández, el capitán auriazul, sacó un remate potente, pero su pelota salió al córner luego de una nueva gran reacción del uno local.

Juventud siguió mejor. Revuelta comenzó a mover el banco. Sacó a Perarla, de flojo partido, y mandó a Gil Claroti al campo de juego con la idea de buscar altura en el área para conectar alguno de los centros de Lucero o Garraza.

Pasados los 20 minutos, el conjunto puntano cayó en un pozo y dejó de generar juego. Así llegó la primera avanzada del celeste: Diego Ramírez, que ingresó por Walter Silva, tomó la pelota puso un pase profundo a Hernán Galeano, pero el delantero, molesto por la marca de Gabriel Ojeda disparó “mordido” y, desde el piso, ya vencido, el uruguayo Salgueiro se adueñó de la jugada.

En el visitante, volvieron aparecer los problemas de sociedad. Requelme no encontró a Fernández y éste no lo hizo con los delanteros, por eso, para volver a tomar la pelota, Revuelta sacó a Lucero y en su lugar ingresó Milton Zárate. Las dificultades siguieron, y sin la "redonda", el Juve nada pudo hacer.

Recién sobre el final, con más corazón que buen fútbol el representante puntano tuvo dos oportunidades de torcer la historia, pero la fortuna no se vistió de auriazul. La primera tras un centro de Fernández cabeceó sin suerte Gil Claroti; y la segunda en los pies de Requelme que ingresó al área grande y remató, pero su disparo también salió desviado.

El auriazul no tuvo una buena tarde en Mar del Plata. Por unos momentos, gracias al desorden del rival, llegó al arco de enfrente y pudo marcar un gol; en otros, durante el gran trámite del partido, no aparecieron los intérpretes y también pudo haber sufrido en su propia valla.

Lo cierto es que el partido terminó igualado en cero, y tras cinco fechas jugadas, con seis puntos se ubica en el sexto puesto de la tabla.

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