Con goles de Wilson Albarracín, en el primer tiempo, y Marcos Fernández, en el complemento, el auriazul ganó 2-0.
El primer tiempo fue un monologo del equipo conducido por Marcelo Revuelta. Alvarado no supo en ningún momento, de la primera mitad, incomodar a su rival, por eso, bien parado en el fondo y mejor en el medio campo, Juventud manejó los hilos del partido.
A los tres minutos avisó el local. Carlos Lucero desbordó por izquierda, superó a su marca y lanzó un centro que Willians Peralta enlazó (con una fantástica chilena), pero su remate salió apenas arriba del travesaño. Dos más tarde, Cristian Garraza, de gran partido, hizo lo propio por la banda derecha, pero Wilson Albarracín, no logró conectar el centro.
El gol se veía venir y en su tercer intento el local lo consiguió. Cristian Garraza a través de un tiro de esquina, mandó un centro que nadie conectó, pero por detrás de todos, afuera del área, apareció Albarracín, que con su pierna menos hábil e improvisando una media vuelta, abrió el marcador.
Juventud contó con más chances de aumentar la diferencia pero no lo logró: a los 15 minutos un tiro libre del “Torito” Lucero fue bien controlado por el uno marplatense; a los 29 otro remate de Wilson Albarracín pegó en el palo y dos más tarde, el delantero, erró su chance cuando Martín Quiles, tirándose al piso como último recurso, tapó el intento del puntano.
En el complementó comenzó mejor la visita y rápidamente llegó al premio. A los 11 minutos, Fabián Castillo, de floja primera mitad, desbordó por la izquierda, Gonzalo Salgueiro realizó una muy mala salida, y con una exquisita definición, el delantero empató la historia.
Rápidamente, Marcelo Revuelta comenzó a mover el banco. Saco a Patricio Landa Garza por Marcos Fernández y dos minutos más tarde hizo lo mismo con Wilians Peralta por Agustín Gil Claroti.
A pesar de que la visita jugó mejor, gran parte del segundo tiempo, fue Juventud quien llegó al gol. Cuando todos ya se movían sin ideas, Cristian Garraza lanzó un centro, Gil Claroti la descargó de cabeza, y Marcos Fernández, quien entró en soledad marcó, con un fuerte remate, el gol de la victoria.
Sobre el final, y con el tanteador a su favor, Juventud volvió a manejar la pelota y sólo esperó hasta el pitazo del árbitro. El máximo representante puntano sonríe. Después de dos partidos (perdió con Estudiantes 1-0 por la “Copa Xilium” y contra Maipu 4-1 la semana pasada) volvió a la senda del triunfo.


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