La leve superioridad que Juventud Antoniana demostró en el primer capítulo en las que creó tres claras situaciones de gol través de Badaracco, Gotardi y Triverio, fue un canto de esperanza para lo que sucedería en la parte complementaría para ganarle a San Martín de Tucumán
San Martin, al verse en desventaja salió a buscar el empate. Para ese propósito el técnico Carlos Ramaciotti realizó tres modificaiones, haciendo ingresar a Patricio Rodríguez por Vera, Pomba por Cáceres y Facundo Ermini por Molina, pero estos no tuvieron la suficiente capacidad para darle a su escuadra un mayor dosis de agresividad.
Ante esta situación el Santo, que venía confundido por los problemas institucionales que lo dejaron sin comisión directiva, optó por jugar de contra y a punto estuvo de estirar la ventaja.
Con esta victoria, la segunda en menos de una semana, al equipo de Ivan Delfino se ubica en una buena ubicación y ve el horizonte con mayor optimismo y esperanza.
Larga espera
El Santo volvió a gritar victoria en el Martearena, después de siete meses de sequía. Pero cabe señalar, a diferencia de otras temporadas, Juventud dejó de jugar allí para hacerlo en el Fray Honorato Pistoia.
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