La juventud de Cuba debate en medio de críticas a la Revolución

El congreso anual discutió sobre la formación "político-ideológica" de una generación apática frente al régimen. El encuentro se produce cuando se multiplican las críticas internacionales por el trato a los disidentes.
Inmersos en una controversia internacional por la situación de los presos políticos y las huelgas de hambre de los opositores, el IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) debatió ayer acerca de cómo encarar la crisis económica que enfrenta Cuba y la formación "político-ideológica" de una generación con apatía respecto del régimen socialista. Esta reunión quinquenal servirá de base para el VI Congreso del Partido Comunista Cubano (PCC), el último de la generación histórica encabezada por Fidel Castro.

Las sesiones de dos días, sin presencia de prensa extranjera, se iniciaron en el Palacio de las Convenciones de La Habana, donde 800 delegados, en representación de los 600.000 miembros de la organización juvenil del PCC, trabajaron en comisiones durante toda la jornada, según informó la edición digital del diario Juventud Rebelde.

Además, el presidente Raúl Castro participará hoy en una sesión plenaria, donde mantendrá contacto con los jóvenes militantes. Además, el partido que gobierna la Isla pidió esta semana a los miembros de las iglesias e instituciones religiosas que apoyen los esfuerzos del país para combatir la apatía, la corrupción y las indisciplinas sociales. "De conjunto debemos profundizar lo que hacemos, para que todos los cubanos seamos cada vez mejores, más honestos, honrados, trabajadores, capaces de salir adelante a partir de nuestros propios esfuerzos", dijo la responsable de asuntos religiosos del PCC, Caridad Diego.

En tanto, el opositor Guillermo Fariñas desafió el viernes a todos los partidarios del régimen castrista a iniciar una huelga de hambre "hasta morir" como protesta contra la "supuesta campaña mediática" internacional que han emprendido algunos gobiernos y medios de comunicación. "Si dicen ser defensores de la revolución, yo les invito a que inicien una huelga de hambre hasta morir", dijo Fariñas en declaraciones a la prensa. El gobierno de Raúl Castro denunció que la protesta de Fariñas y la muerte del preso Orlando Zapata Tamayo fue marcada por una "manipulación" en los medios de comunicación concertada por otros gobiernos que intentan desprestigiar al régimen comunista.

Fariñas rechazó la existencia de esta supuesta campaña y aclaró que el Gobierno cubano tiene "una idea equivocada" al creer que "ellos son Cuba", cuando en realidad "Cuba somos todos aquellos que vivimos aquí, entre ellos, los opositores" al gobierno. "Si ellos se creen idealistas deberían entonces hacer una huelga de hambre para protestar contra esa campaña internacional que dicen que se ha creado", insistió el periodista desde su cama en el Hospital Arnaldo Milián Castro. Ante su delicado estado de salud, Fariñas reiteró que no suspenderá su huelga de hambre, que comenzó hace 38 días.

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