La onda expansiva de unl desplome de Grecia o de España podría alcanzarla con fuerza
DUBLIN.- El mes pasado, cuando regresaba de una feria de comercio europeo en un vuelo atiborrado de exitosos comerciantes minoristas irlandeses, Ian Martin sintió que la golpeada economía de su país finalmente se estaba recuperando.
Proveedor de productos de higiene, Martin se pasó los últimos cuatro años reduciendo costos, despidiendo a parte de su personal y recortando las horas de trabajo de sus otros empleados.
El gobierno de Irlanda ha hecho lo mismo, al atacar el enorme déficit y recapitalizar su sistema bancario, al borde del colapso. Fueron políticas muy duras -hoy los irlandeses consumen un 12% menos que en 2007-, pero Dublín se ganó elogios en toda Europa por actuar con rapidez.
Lamentablemente, tal vez no importe. La crisis política de Grecia y las penurias de los bancos de España amenazan con dar por tierra con la modesta recuperación irlandesa.
"Creo que si se desata una enorme crisis, la gente directamente dejará de gastar su dinero. La poca confianza que se estaba restableciendo se esfumaría de nuevo -dijo Martin, que tiene 20 empleados-. Es lo que menos necesitamos. Hicimos lo que nos dijeron y todavía ni siquiera terminamos de salir del pozo. Sería un clavo más en nuestro ataúd."
Martin no es el único irlandés que sigue con espanto el desarrollo de los acontecimientos en Grecia y en España. El gobierno logró que el año pasado la economía se recuperara levemente, pero ahora se está dando cuenta de que las políticas de Irlanda por sí solas no solucionarán el problema de su ingente deuda pública, que el año próximo alcanzará el 120% del PBI.
Irlanda tiene dos necesidades acuciantes: que la economía mundial se fortalezca, para que sus exportaciones puedan aumentar, y que se normalicen los mercados de las deudas soberanas de Europa, para que Dublín pueda empezar a tomar nuevos créditos que el año próximo le permitan saldar el rescate internacional en término. Y es muy improbable que suceda alguna de las dos cosas.
Los bancos irlandeses no están expuestos de manera directa a la crisis de Grecia. Pero la ministra de Asuntos Europeos, Lucinda Creighton, dijo que la salida de Grecia de la eurozona sería "totalmente nefasta". En ese caso, es probable que los inversores comiencen a preguntarse qué otros países podrían verse obligados a abandonar la moneda única, y entonces el riesgo país de Irlanda se iría a las nubes.
Los ahorristas que no flaquearon cuando los bancos irlandeses perdieron más de 125.000 millones de dólares en fondos, a fines de 2010, tal vez reconsideren su decisión. Y las empresas extranjeras que estaban pensando en seguir el camino de firmas como Pfizer y Google, para establecerse en una Irlanda abierta a las inversiones y con bajos impuestos para las corporaciones, tal vez decidan no dar un paso más.
Las inversiones de esas multinacionales son cruciales para los planes empresarios del país, pues ayudan a mitigar el impacto de las medidas de austeridad a través de la creación de empleos -13.000 puestos de trabajo el año próximo- y manteniendo las exportaciones.
Lo más importante, sin embargo, es el crecimiento económico. Cuando se exporta una buena parte de la producción local, la inestabilidad en el extranjero se paga muy cara. La desaceleración de los socios comerciales de Irlanda obligaron al gobierno a rebajar sus proyecciones. Ahora se espera que este año el PBI crezca apenas un 0,7 por ciento.
Las exportaciones irlandesas a la eurozona se mantuvieron planchadas durante el primer trimestre de 2012, una cifra que probablemente empeore si se prolonga la crisis en Grecia y en España. Los empresarios exportadores, como Willie Wixted, ya toman medidas al respecto. Wixted fabrica productos dietéticos y nutricionales, con un importante cliente en Grecia y dos en España, y sabe perfectamente hasta qué punto la economía irlandesa está expuesta a lo que ocurra en el extranjero.
Por eso, Wixted se pasó gran parte del mes pasado en Alemania, en compañía de funcionarios de comercio exterior de Irlanda, tratando de abrir ese nuevo mercado y así sortear los potenciales problemas que podrían presentarse en el sur de Europa. Para Wixted, la salida de Grecia de la eurozona sería un duro golpe, pero no letal. "Nos dejaría rengos, pero seguiríamos caminando con muletas", afirmó.
SE DERRUMBA EL CONSUMO EN ESPAÑA
MADRID (EFE).- La crisis de la economía española se profundiza día tras día. Ayer se dio a conocer la mayor caída del consumo en nueve años, mientras la Bolsa continuó el declive de las últimas semanas. Los datos provisionales de venta minorista en abril dieron cuenta de una caída del 9,8%, su mayor baja mensual desde 2003. La cifra da un golpe más a la debilitada España, en la mira de los mercados, que dudan de su capacidad para cumplir con sus compromisos financieros. Además, se anunció que la economía, que entró en recesión en el primer trimestre con un retroceso de 0,3% del PBI, seguirá cayendo en el segundo.
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