"No soy una justiciera, no pude pensar"

"No soy una justiciera, no pude pensar"
Lo afirmó Mariela Galíndez luego de conocer el nuevo fallo en el que le atenuaron la pena por haber matado a un ladrón.

Río Cuarto. Mariela Fabiana Galíndez, la mujer que mató a un ladrón, logró que le redujeran la pena al demostrarse, en un nuevo juicio, que actuó en estado de emoción violenta.

El hecho había ocurrido en 2005. Fernando “Yeyé” Quiroga había hurtado un bulto de ropa del frente de la casa de Galíndez y huía en bicicleta. La mujer lo atropelló con su auto.

El 16 de junio de 2009 la Cámara del Crimen número 2 de Río Cuarto condenó a Galíndez a ocho años de prisión por homicidio simple con dolo eventual. Se le permitió permanecer en libertad. Y, en marzo de este año, la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia anuló parcialmente aquel fallo y dispuso que debería volver a ser juzgada. El nuevo juicio se realizó en Laboulaye, ante un tribunal unipersonal.

En la primera audiencia realizada el viernes declararon el exmarido de Mariela, Fernando Vidal, y el perito psiquiatra Gustavo Zanlungo. Ayer se realizaron los alegatos y se dictó el veredicto. El querellante, Jorge Valverde, abogado de la familia de Quiroga reclamaba que se mantenga la condena a ocho años de cárcel. El fiscal Carlos Zabala pidió dos años y medio de prisión y esa fue la pena que le dictó la jueza Marcela Abrile. La condena atenuada le permite a Galíndez seguir en libertad.

Según su abogada, Soledad Nieto, ayer “terminó el calvario de Mariela”, ya que quedó demostrado que actuó bajo emoción violenta. El 24 de octubre se conocerán los fundamentos del fallo y la querella tiene la posibilidad de casarlo.

Testimonio

Mientras viajaba desde Laboulaye a su hogar, Mariela dialogó por teléfono con este diario.

–¿Qué siente después de este nuevo juicio?

–Siento un poco más de tranquilidad, pero el dolor que he pasado no se me va a ir nunca. Es como una cicatriz que no se borra más, nunca quise hacerle daño a nadie. No soy una justiciera, lo que pasó fue solamente un error, porque no pude pensar en ese momento. Hoy agradezco a mis abogados, a mis hijos, a todas las personas que me apoyaron.

–¿Qué le diría a la familia de Quiroga?

–Mil veces perdón. Sé que mis palabras no lo devuelven a él, pero nunca quise hacerle mal a nadie. En un momento dado dijeron que yo no demostré arrepentimiento. Yo toda mi vida voy a vivir arrepentida de esto. Yo no lo hice a propósito, pero voy a llevar toda mi vida el dolor de que esa persona no esté mas por un error mío.

–¿Qué piensa de la inseguridad?

–La inseguridad es lamentable para ambas partes, no sólo para quienes sufrimos la delincuencia sino para quienes se dedican a esto, porque ellos también ponen en riesgo su vida. No sé qué solución se podría dar para que no hubiera más casos como el mío.

–A la gente que es víctima de delitos y la ve como una justiciera, ¿qué les diría?

–No sé qué decirles porque veo lo que viví, pero es como que no era yo. Diría que la gente trate de pensar primero, si puede hacerlo, porque no es algo que uno programa, la reacción está dentro tuyo y uno no sabe cuándo puede salir. A todos nos puede pasar, es algo que se hace sin pensar. Pero yo no le deseo a nadie tener que vivir esto. Yo perdí a mi padre, perdí a mi hijo, porque yo estaba embarazada en el momento del accidente. Son muchas cosas que uno pierde por un momento en que no puede pensar. Yo no quise hacer daño, no soy una justiciera.

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