La Justicia Federal platense con competencia electoral dispuso que el radicalismo de la provincia de Buenos Aires deberá eliminar de los padrones que se utilizarán en la interna del 6 de junio próximo a unos 56 mil afiliados que también figuran como adherentes a otros partidos provinciales y municipales.
La Junta había adoptado esa decisión el día del cierre de listas en una medida que, según fuentes partidarias, apuntaba a facilitar la participación en los comicios de afiliados que responden al intendente de San Isidro, Gustavo Posse.
Posse, Moreau y Storani con el apoyo de sectores que responden al vicepresidente Julio Cobos enfrentarán a Alfonsín en la contienda en la que se pondrán en juego las conducciones partidarias. Pero la puja excede los límites bonaerenses y se ha nacionalizado, ya que se interpreta que el resultado de estos comicios podría tener incidencia en la futura resolución del candidato presidencial de la UCR, carrera en la que aparecen anotados Cobos y Alfonsín.
Tras conocer la decisión judicial, el candidato a presidente del Comité Provincia Miguel Bazze afirmó que "la justicia ha puesto las cosas en su lugar" e indicó que "representa un duro traspié para las viejas estructuras que no vacilan en apelar a procedimientos reprochables con tal de mantener espacio de poder partidario".
El fallo que le dio la razón al sector de Alfonsín sostuvo que la decisión partidaria de habilitar a participar en la elección interna a quienes tienen doble afiliación "significaría, ni más ni menos, que permitir el voto de ciudadanos que voluntariamente se han afiliado a otras agrupaciones políticas".
"Resulta inexcusable que no se efectúe tal tarea (la depuración del padrón) y se pretenda posponer para después de la elección venidera. En consecuencia, y siendo que la pureza del padrón asegura el efectivo ejercicio de los derechos de elegir y ser elegido que ostentan los afiliados a una agrupación política, la resolución 7/2010 de la Junta Electoral debe ser revocada", agregó la resolución.





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