La Justicia Contenciosa Administrativa de Quilmes resolvió el miércoles último levantar la clausura que pesaba contra la remodelada confitería INK de Quilmes Centro. En el fallo, se dispuso la reapertura del comercio y se ordenó a la Comuna que se abstenga de realizar nuevas inspecciones o clausuras en dicho comercio.
Se recordará que la reinauguración del lugar prevista para abril debió ser suspendida por la clausura que le impuso la Municipalidad. El cierre del local ubicado en la calle Brown al 800 se mantuvo desde entonces y recién será reabierto el miércoles próximo, tras conocerse el fallo judicial.
El juez Guarnieri a cargo del Juzgado aclaró no haber resuelto el fondo del planteo, pero reconoció la existencia de indicios que lo hizo sospechar que la Comuna no se ajustó a derecho y que su actuación podría ser considerada arbitraria.
Se recordará que el Municipio desconoció la existencia de una habilitación precaria existente desde hace 10 años y un libro de actas vigente desde entonces. La documentación fue utilizada en varias oportunidades anteriores para distintos trámites y nunca fue motivo de cuestionamientos. Además las obras de remodelación realizada en el interior del local en los últimos meses fueron aprobadas y avalada por la propia Municipalidad, sin ningún tipo de reparos. Estos motivos fueron algunos de los esgrimidos por la Justicia para justificar su determinación.
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