El integrante del Consejo de la Magistratura de la Nación estuvo ayer en nuestra ciudad y consideró que es necesario dotar de mayor autonomía al Poder Judicial para garantizar el desarrollo del país.
En el tramo final de su mandato como consejero, Candioti vino ayer en Rafaela para hablar en el Centro Comercial sobre "Seguridad Jurídica" y de su experiencia como miembro del Consejo de la Magistratura de la Nación.
En diálogo con la prensa local, el abogado realizó una evaluación de la situación actual que vive la Justicia y su relación con el resto de los poderes.
Candioti consideró que la Justicia atraviesa "un proceso de crisis" marcado por la necesidad de ratificar su independencia y autonomía dentro del sistema republicano.
"Estamos en un momento de crisis. Un momento de inflexión donde debe ratificarse la supremacía que tiene este poder, porque sobre él descansan dos cuestiones muy importantes: el Estado de derecho y la democracia. Y sobre estos, el bienestar del pueblo y el desarrollo de un país. Un país sin seguridad y sin estabilidad, no tiene posibilidades de un desarrollo armónico", expresó Candioti.
Además, insistió en la necesidad de que la Justicia cuente con la independencia presupuestaria suficiente que le permita funcionar con autonomía plena.
"La autarquía financiera hace a la independencia del Poder Judicial. La independencia tiene que ver con una división republicana de poderes.
Este es un momento para que la Justicia sea respetada por los otros poderes. Ella tiene una facultad institucional muy importante, que es la de ser el control de los otros poderes. En ella está depositado el futuro institucional del país", puntualizó.
EL CONSEJO
Como consejero en representación del ámbito académico y científico a punto de finalizar su mandato, Candioti reconoció que se encuentra en condiciones de hacer una evaluación acabada del funcionamiento del Consejo de la Magistratura.
En este sentido, rescata déficit y virtudes. Entre estas últimas destacó, el haber "democratizado el acceso para quienes quieren ser jueces" y el haber fijado un piso de idoneidad para acceder al cargo, "evitando el personalismo en la toma de decisiones".
Como déficit, advirtió "un gran proceso de mora" ante la obligación de cumplir con pasos imposibles de evitar. Por ejemplo, para la designación de jueces, actualmente no hay concurso que no dure un año y medio.
"Las fallas en los sistemas existen en todos los ámbitos. No existen mecanismo infalibles. Lo que debe existir es que, frente a la sensación de irregularidad, la institución no debe permanecer ajena y debe reaccionar con rapidez cuando se produce alguna equivocación", destacó.
Cabe recordar que actualmente el Congreso analiza un proyecto para reformar el funcionamiento de este organismo. Los principales cambios que proponen son en los exámenes, en la elaboración de las ternas, la limitación de la reelección de los cargos y que en la presidencia el cuerpo sea rotativo. La iniciativa cuenta con media sanción de Diputados y será analizada la semana que viene en Senadores.
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