El presidente del TSJ, Evaldo Moya, anunció un plan para optimizarla. Dijo que hay que discutir el presupuesto de este poder del Estado pero que hoy no es el momento.
También adelantó que es necesario abrir un debate sobre los fondos para el poder, aunque dijo que la autarquía no está en peligro.
El último de los vocales a quien le faltaba ocupar la presidencia del Tribunal afirmó a La Mañana que buscará hacer más eficaz la gestión judicial. Como herramienta tomará un programa estratégico a cinco años realizado por un equipo interdisciplinario. Allí se estudiaron las fortalezas y debilidades del poder y como primera etapa se buscará relevar cada puesto de trabajo en particular.
“Verificaremos la organización, los procesos de liderazgo, el trabajo en equipo, la optimización de todo eso para mejorar el servicio de justicia. Con la implementación de la reforma penal vamos a tener la oportunidad de optimizar el servicio a través de nuevos procesos que faciliten el código”, expresó Moya.
Los primeros pasos que dispuso este plan es la reformulación de la secretaria de Recursos Humanos. “El personal de ese sector también está contento y proclive a un cambio”, destacó Moya.
“El plan quinquenal no se trazó por una reforma, sino para una optimización de los recursos de Justicia. Para acercarnos más a la gente tenemos que estar mejor hacia adentro. Por eso vamos a revisar qué hace cada uno, cómo está, cómo los podemos contener frente a los distintos requerimientos. Hoy eso se hace pero no estaba sistematizado, y muchas veces por la intención de progreso se pueden llegar a obviar situaciones personales y no queremos que nada pase de largo”, aseguró el presidente del TSJ.
Moya destacó que buscará “tener un ámbito de comunicación y una amistad laboral”.
“Me toca presidir y comenzar con la primera semilla de implementación de este plan quinquenal. Y creo que es muy bueno porque toda la Justicia está llamada a reformarse, no solamente la penal, sino la civil tanbién, y encontrar otras formas de trabajo más adecuados a las reales necesidades”, expresó.
Ciudad Judicial
Moya confirmó que el traslado de las oficinas a la nueva Ciudad Judicial será entre julio y agosto. Los ministerios fiscales serán los encargados de estrenar el edificio.
Para la segunda nave se están realizando las obras de electricidad aunque en general está “muy avanzado”, aseguró.
El presidente del TSJ descartó la posibilidad de que el público se sienta incómodo ante la magnitud de los nuevos edificios y aseguró que lejos de eso “podrán disfrutar de la amplitud y estar bien atendidos”.
“Cuando se recorra el edificio van a descubrir qué buen servicio se le va a prestar a la gente porque está pensado para mejorar el servicio al público. Lugares muy amplios, creo que se centró en eso”, explicó.
De cara a los objetivos que se planteó para el año de su presidencia en el mayor órgano de Justicia provincial, Moya manifestó que espera “tener éxito en esa tarea”. “Y cuento con la colaboración de todos los funcionarios magistrados, porque son ellos que con ímpetu quieren llevar esta tarea adelante”, dijo.
Presupuesto
“Hoy, los fondos no alcanzan, tiene que haber una discusión en cuanto a esta cuestión, pero no es el tiempo de abrir un debate por el momento económico inflacionario que atraviesa el país”, afirmó Moya en referencia al presupuesto del Poder Judicial.
El presidente del TSJ consideró que “dentro de este año no se va alcanzar a debatir esta cuestión”. “Pero estoy convencido de que esto se va a tener que plasmar, hoy por hoy cuando necesitamos ayuda financiera la tuvimos en forma inmediata. El tema es muy complejo, hay que verificar cómo se fue desgranando en materia de coparticipación”, afirmó.
Moya consideró que esta situación no perjudica la autarquía financiera del Poder Judicial pero destacó que hay que revisar la coparticipación. “Cuando la ley se sancionó, cuando nació la autarquía, el Poder Judicial era realmente autárquico, los tiempos cambiaron porque cambiaron los valores de coparticipación, entonces hay que hacer un análisis técnico profundo”, explicó.
Igualmente el nuevo presidente del TSJ aclaró que no falta dinero. “El presupuesto es ajustado a las necesidades, pero en los presupuestos no están previstos aumentos salariales”.
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