La Justicia descarta investigar a Lula por el escándalo de corrupción

Por Eleonora Gosman.

La Corte Suprema brasileña no convalidará las pretensiones de la oposición de incluir al ex presidente Lula da Silva en el juicio del “mensalao”, un diagrama financiero que proveyó de fondos no declarados a campañas electorales del oficialismo. El ministro de la Corte, Marco Aurelio Mello, fue categórico: “No hay posibilidad alguna de que el ex presidente sea incluido en la lista de procesados”.

En los sectores opositores, de la socialdemocracia y de la centro-derecha, ayer se debilitaba la posibilidad de entablar una demanda para que se investiguen las denuncias realizadas por la revista Veja el fin de semana, que involucraron a Lula como presunto “jefe” del esquema financiero irregular. El presidente del PSDB (Partido Socialdemócrata), Sergio Guerra, admitió que el artículo del semanario paulistano “parece verosímil” pero “no hay seguridad sobre el origen de las afirmaciones”. El opositor presidenciable Aécio Neves llamó a la cautela: “No tenemos información más que aquella que se publicó”.

Quedó claro, para ellos, que no podrán iniciar un proceso en el Ministerio Público, en la medida en que la revista no identifique las fuentes a las que atribuyó las presuntas declaraciones del empresario Marcos Valerio de Souza, que involucraban a Lula. El publicitario está acusado de organizar el sistema de financiación ilegítima.

Ayer, el relator del proceso en el Superior Tribunal de Justicia (STJ) consideró que el esquema financiero sirvió también “para la compra de votos” . El ministro de la Corte, Joaquim Barbosa, sostuvo que hay “abundante demostración documental y testimonial” para respaldar esa apreciación. Según el magistrado, hubo fondos transferidos por el Partido de los Trabajadores a las organizaciones aliadas. Y como consecuencia, dijo, las agrupaciones apoyaron en forma mayoritaria al menos tres votaciones en el Congreso.

El juez dijo además que primero va a analizar las acusaciones que pesan contra los reos por sospechas de ventas de votos. Y recién después irá a evaluar el papel cumplido por el ex ministro José Dirceu, por el ex tesorero del PT Delubio Soares y por el ex diputado José Genoino. Dirceu, quien fue hasta 2003 presidente del PT, confía en “la imparcialidad” de la Corte Suprema. Pero según la prensa local, el político –ex hombre fuerte del primer gobierno de Lula– teme ser condenado, porque se trata de “un juicio político”.

El dirigente petista fue, en su juventud, un guerrillero que salió de la cárcel en 1969 gracias a un canje de presos políticos por el entonces embajador norteamericano Charles Elbrick. Deportado a México, Dirceu se exilió posteriormente en Cuba. Ahora, en plena democracia, corre el riesgo de ir a prisión por una causa donde faltan pruebas materiales.

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