La Justicia decretó la quiebra de la empresa Sol Obras

La constructora, que se adjudicó varias obras públicas en el gobierno de Verna, edificó el Polideportivo de Ataliva Roca, cuyo derrumbe es objeto de una denuncia penal. Había dejado 389 viviendas IPAV sin terminar.
Sol Obras SRL terminó en la quiebra. Así lo decretó el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial 10 de la Capital Federal, a cargo del juez Héctor Osvaldo Chomer, en un fallo fechado el 27 de abril, pero dado a conocer este mes por el gobierno provincial. A ese estrado judicial había recurrido la propia empresa a mediados de 2008 para pedir el concurso preventivo con un argumento insólito: la "gran acumulación de trabajo" que tenía en La Pampa a fines de 2007.

Se trata de una constructora que se adjudicó varias obras públicas en la provincia durante el gobierno de Carlos Verna, entre los años 2003 y 2007. Tal es así, que cuando pidió el concurso (se están por cumplir dos años) tenía adjudicados 13 contratos para construir 389 viviendas por 23 millones de pesos, y había ejecutado solamente el 50 por ciento de los trabajos. La Provincia le rescindió todos esos contratos recién un mes después de saberse que había ido a la justicia.

Sol Obras se inició en Buenos Aires, con el nombre de Construsol S.R.L., como importadora de máquinas viales. En el año 2004 pasó a tener la denominación con la que participó en muchas licitaciones públicas en la provincia. Su propietario es José Juan Domingo Giorgis, oriundo de Alta Italia, y Héctor Walter Sánchez, como socio minoritario.

Polideportivo.

Pero la firma no sólo es recordada por el tendal de deudas que dejó en la provincia, entre proveedores y trabajadores, sino ser la constructora que edificó el Polideportivo del Club Pampero, en la localidad de Ataliva Roca. Ese gimnasio se derrumbó al poco tiempo de ser inaugurado, durante una fuerte tormenta de viento que azotó la localidad. Ahora, en los estrados judiciales de La Pampa se está llevando adelante una investigación que busca determinar si la estructura se desplomó producto de la violencia del tornado o por fallas severas en su construcción.

La noticia de su quiebra se conoció a través del Boletín Oficial 2891, fechado el 7 de mayo. Allí consta que el estudio Diaz Nagele y Asociados, con domicilio en la calle Vidal 4168, depto. "8" de Capital Federal, continua actuando como Sindicatura.

"Se ha fijado fecha hasta la cual los acreedores pueden presentar sus pedidos de verificación y los títulos pertinentes el 8/6/2010. El síndico presentará el informe previsto por el art. 35 de la Ley 24.522 el día 4.08.10 y el previsto por el art. 39 de la Ley 24.522 el día 16/9/2010. Intímase a la fallida a que dentro de las 24 horas, entreguen a la Sindicatura los bienes que tuviere en su poder o informe el lugar de su ubicación y dentro del mismo plazo entregue a la Sindicatura los libros de comercio y demás documentación relacionada con la contabilidad que llevare. Se prohíbe hacer pago y/o entrega de bienes al fallido so pena de ineficacia", reza el edicto.

Los acreedores.

En febrero de 2009, el juez del concurso le había rechazado a Sol Obras la categorización que hizo de sus 77 acreedores e intimó a la empresa a acreditar fehacientemente la "inscripción definitiva de la inhibición general de bienes" que pesaba sobre ella en las provincias de Buenos Aires y La Pampa. Esa resolución echó luz sobre cuántas y quiénes eran las personas jurídicas a las que la constructora les había quedado debiendo. Del total del listado, 36 eran trabajadores.

Sol Obras había propuesto declarar como acreedores privilegiados (con prioridad para cobrar sus deudas) a los obreros -representados por la UOCRA-, a la obra social del Personal de la Construcción, a la Administración Federal de Ingresos Brutos y a la Dirección General de Rentas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Como quirografarios (o comunes), es decir, los que en un concurso cobran al final y si es que sobra dinero, estaban, entre otros, el Banco de La Pampa, la Cooperativa Popular de Electricidad, Forestal Pico y conocidos comerciantes locales.

El último balance.

A junio de 2008, cuando Sol Obras presentó ante la justicia civil porteña su último balance auditado, la firma tenía un pasivo de 2.935.878,96 pesos y activos por 3.169.175,02 pesos, entre maquinarias, vehículos, materiales, y obras en proceso. El balance estaba fechado el 16 de mayo y había sido presentado a último momento por el abogado de la firma, Eduardo Bender, tras una intimación del juez.

El pasivo estaba compuesto por "deudores varios y proveedores" ($1.989.406,49), "anticipos clientes" ($200.000), "deudas bancarias y financieras" ($148.255,54) y "deudas varias" ($43.045,72). En la otra columna, los activos, incluían maquinarias, vehículos, materiales y obras en proceso. La empresa tenía máquinas y equipos por $1.630.986, diez vehículos valuados en $358.500 y créditos fiscales imputables a la Administración Federal de Ingresos Brutos y a Rentas de la Provincia de Buenos Aires por $316.499,24.

La auditora del balance, Adriana Esnaola, había dicho en su informe que no estaba en condiciones de emitir opinión sobre la condición patrimonial de la empresa al 16 de mayo de 2008 dado que le había sido presentada "la denuncia de extravío del libro diario general" y no le había sido exhibido "el libro IVA compras".

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