La Justicia “apura” al predio de Acuba

La Justicia “apura” al predio de Acuba
A través de un fallo, el juzgado federal de Quilmes exigió a la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar) que “concrete avances” en el saneamiento ambiental del polo curtiembrero lanusense de ACUBA -ubicado en Olazábal entre Molinedo y Balbín-, y ordenó se inicie una causa penal para que se investigue a los responsables de los basurales y los desarmaderos ilegales, “entre otras irregularidades, existentes en ese parque industrial”.
En este sentido, el titular del juzgado a cargo de Luis Armella, que Acumar presente antes de mediados de mes “una solución única, sustentable, viable, perdurable en el tiempo y que contenga la realización de todos los estudios y acciones que dictaminen el caudal de efluentes y toda otra circunstancia de interés, para implementar finalmente la solución integral, esto es, la puesta en marcha de la Planta de tratamientos de ACUBA”.

De a cuerdo a lo informado, el predio es propiedad de la Provincia y está destinado a la implementación de una planta regional de tratamiento de residuos industriales, en donde deben ser trasladadas todas las curtiembres de Lanús.

Una vez cumplido aquel requerimiento, Armella le pidió a Acumar que notifique a cada una de las empresas abarcadas por el “proyecto ACUBA”, “que en lo sucesivo deberán adecuarse a lo decidido y agregar en sus emprendimientos el gasto necesario para la protección del ambiente y ejecutar las medidas necesarias para el saneamiento ambiental, y que acelere las inspecciones sobre industrias no incluidas en el proyecto”.

El asentamiento comandado por “el monito”

A su vez, Armella instó al ministro de Justicia y Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, para que “arbitre los medios suficientes para que las fuerzas de seguridad de la misma provean inmediatamente a Acumar la atención de las medidas de seguridad y “proteger todo el predio y evitando toda situación obstaculizadora”. En este sentido, el fallo –al que accedió LA TERCERA-, cita al grupo de vecinos, encabezados por Marcelo “el mono” Rodríguez, de “increpar y agredir físicamente” a los inspectores que se hicieron presente en la obra en mayo pasado para constatar los trabajos de la construcción del muro perimetral que se estaba concretando.

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