El hecho aparece a todas luces llamativo. ¿Cómo puede ser que un sorteo, al realizarse ante varios testigos, insumió media hora, y cuando se hizo sin testigos concluyó en apenas cinco minutos?
El escándalo ocurrido en el Superior Tribunal de Justicia fue detallado ayer por el abogado denunciante de Rodríguez, Omar Gebruers, a través de un escrito. Para ello se basó en los dichos del diputado radical, Martín Berhongaray, quien a la vista de lo sucedido le había enviado una nota al presidente subrogante del jurado, Eduardo Daniel Fernández Mendía, reclamándole un nuevo sorteo.
El Tribunal había resuelto que el miércoles 5 a las 7.30 -un horario de por sí inusual- se sortearían los abogados del jury a Rodríguez. Cuando Berhongaray llegó a las 7.35, la secretaria Betina Carnovale le informó que el acto había terminado y que los "sorteados" habían sido Carlos Matías Chapalcaz y José Carlos Moslares.
Chapalcaz fue abogado del destituido vocal del Tribunal de Cuentas, Rubén Rivero, durante su enjuiciamiento; Moslares fue secretario municipal de Gobierno y Acción Social durante la gestión de Néstor Alcala y ex concejal del PJ; y el juez Rodríguez, según la denuncia de Gebruers, favoreció al abogado Julio Ballari -hermano del ex ministro de Gobierno y ex diputado, Julio Ballari- porque supuestamente le entregó la información que le permitió frenar un desalojo.
Apenas cinco minutos.
"Con el diputado Berhongaray arribamos prácticamente juntos. Por eso me sorprendí cuando la secretaria Carnovale me informó que había llegado tarde y que me notificaría (de los nombres sorteados) a mi domicilio (...) A los pocos días fui notificado de la fijación de una nueva audiencia de sorteo, en atención a lo expresado por Berhongaray en un escrito, para el día miércoles 12 también a las 7.30", detalló el denunciante.
"En contacto con el diputado -indicó Gebruers-, me comentó que el mismo día 5 él presenció la audiencia de sorteo de otro jury (al juez Oscar Melloni). El acto duró más de 20 minutos y se realizó a través de un procedimiento lento y engorroso, ya que había que sortear de una lista de casi 600 profesionales, contando sólo con un bolillero y bolillas del 1 al 10, por lo que se sorteó en primer lugar la unidad, luego la decena y por último la centena, repitiendo esta operación en seis oportunidades", ya que además de los dos abogados titulares, se eligieron cuatro suplentes. Con el jury de Rodríguez había sucedido lo mismo. Más allá de los nombres de Chapalcaz y Moslares, se designaron cuatro suplentes.
Continuando con su relato, Gebruers manifestó que Berhongaray le contó que en el acta del jury de Melloni se asentó a Fernández Mendía como presente en el acto, cuando la única funcionaria que estuvo fue Carnovale.
También que no se había respetado el tiempo de tolerancia -"en todas las audiencias judiciales se utiliza esperar media hora a los interesados"- y que "resultaba materialmente imposible que el sorteo (de Chapalcaz y Moslares) se hubiera realizado en los tres o cuatro minutos que habían transcurrido desde la hora de la audiencia hasta nuestra llegada".
Finalmente, Gebruers indicó que esas sospechas llevaron al legislador a presentarle un escrito a Fernández Mendía, requiriéndole un nuevo sorteo, y que el ministro del STJ lo dispuso para el miércoles pasado.
Anteayer estuvieron en el sorteo, Fernández Mendía, Berhongaray, la diputada peronista Patricia Lavín (ambos integrantes los jurados en representación del Poder Legislativo) y Gebruers. El acto insumió media hora.
Moraleja: ... y pensar que dicen que la justicia es lenta.

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