La candidata a gobernadora del Frente de Izquierda asegura que Sapag y Farizano no son las principales opciones, y señala que las listas colectoras son "una estafa política".
Patricia Jure aspira a la Gobernación junto a Graciela Frañol de vice y lleva como candidatos a diputados a los referentes de la ex Zanon Alejandro López y Raúl Godoy.
Jure asegura que son la única opción que garantiza el resguardo de los intereses de los trabajadores, denuncia la “estafa de las colectoras” y la “falsa polarización” Jorge Sapag-Martín Farizano, y apunta contra las conducciones gremiales.
¿Cómo ve a la izquierda hoy?
Tenemos esta primera batalla en Neuquén, pero después tenemos una muy importante hasta agosto y luego otra hasta octubre. Esta izquierda es la primera vez que se une, que tiene una expresión electoral unitaria. El resto de la llamada izquierda hoy forma parte de dos variantes patronales: hay un sector como el PC (Partido Comunista) y el Partido Humanista que hoy está defendiendo al gobierno nacional, y el MST (Movimiento Socialista de los Trabajadores) que hoy aparece como Proyecto Sur en estas elecciones. Todavía no pude encontrar un solo adherente o simpatizante de Proyecto Sur que me pueda justificar a Pino Solanas en aquella Convención Constituyente del ’94, cuando Jaime de Nevares se retiró, y él se quedó y levantó la mano por lo que hoy echa mano Cristina: los superpoderes.
¿Cuál es el rol de los gremios en esta elección provincial?
Las direcciones sindicales de la CTA y de la CGT hacen un enorme esfuerzo por arrear a sus trabajadores detrás de una estafa política que son las colectoras para garantizar la continuidad del gobernador de la provincia, ahí están también los candidatos de Pedraza, de Hugo Moyano (líder de la CGT), del secretario general de Petroleros Privados (Guillermo Pereyra), de UATRE cuando hay trabajadores esclavizados que se han descubierto en las chacras de esta provincia.
También tenemos las 6 colectoras de Farizano donde están los representantes de la CTA, está Sergio Rodríguez (el secretario general de la CGT Neuquén), incluso representantes sindicales que han terminado de cerrar un acuerdo con el gobierno de Sapag prácticamente calcado del decreto que él ya había firmado. La concesión política que le ha hecho el UNE y la CTA al gobierno de Sapag para allanar el camino de la recta final hacia las elecciones ha sido un error gravísimo.
Quien para continuar este proceso electoral generó esta falsificación de polarización que le ha dado oxígeno a Sapag está condenado a perder. Entonces estos dirigentes sindicales que le dicen a sus trabajadores que tienen que dilapidar su esfuerzo, confiscar sus necesidades detrás de una colectora para terminar con una dinastía de 50 años del MPN les decimos que es apostar contra sus propios intereses. Hay que romper con esto.
¿La dirigencia gremial termina beneficiando al gobierno?
El otro día (el ministro Leandro) Bertoya decía que el conflicto con los estatales no tenía asidero, que no había un reclamo salarial, que lo que realmente había era una campaña de desprestigio de Sapag a favor de Farizano. En primer lugar Bertoya miente a conciencia porque los trabajadores en los cuatro años de gobierno de Sapag han tenido una pérdida del poder adquisitivo de sus salarios de un 40%. Pero esa mentira tiene una parte de verdad que es que la expresión política de Farizano en nuestro sindicato ha jugado arreando esa lucha a favor de su propia colectora y tuvo un problema: terminó a último momento aceptando por chauchas y palitos una lucha que los trabajadores habían impulsado, rechazando el decreto de Sapag, y esta dirección sindical le dio la espalda.
Estas direcciones sindicales nos llevan a una vía muerta, hay que romper definitivamente. UNE es parte del gobierno municipal y la experiencia indica que lejos de construirse las viviendas populares que impulsaba (Mariano) Mansilla, en 4 años no se han construido. Entonces si quien prometió una vivienda no la construyó, no está dispuesto a cumplir una promesa refritada para el próximo proceso.
Farizano y Sapag deberían romper con las empresas inmobiliarias que especulan con los sueldos de esta provincia. Por ejemplo, el Paseo de la Costa, el Puerto Madero Neuquino, se constituyó con el objetivo de subir el valor de las tierras de la ribera. Eso generó un hecho dramático que fue el intento de expulsar a los vecinos de la toma del barrio Confluencia con una represión que duró 24 horas (en 2008) en donde el gobierno municipal y el provincial se pusieron de acuerdo. En ese momento el secretario de Derechos Humanos del municipio era el propio Jesús Escobar, hoy en Libres del Sur, que ahora dice “no vote a Farizano”, “ya no soy kirchnerista”. Yo le voy a decir que sí lo es porque esa expresión política en San Martín de los Andes y en San Patricio del Chañar va con colectoras del PJ y del UNE. Si las colectoras son una estafa política, Libres del Sur es el rey de los estafadores políticos.
¿Qué análisis hace de la situación de la provincia?
Al 12 de junio llegamos con una provincia donde los indicadores sociales han empeorado, una familia trabajadora ha perdido un 40% de su poder adquisitivo. Estamos ante un problema crucial como es el de la vivienda, con 50 mil casas que faltan construir. Tenemos una crisis hospitalaria, problemas con las jubilaciones, contaminación ambiental por parte de las mineras y petroleras, una serie de problemas que los trabajadores van tomando en sus manos.
¿Cuáles son los ejes de la plataforma del Frente de Izquierda?
Para el Frente de Izquierda la agenda es la de los trabajadores. La defensa de un salario igual a la canasta familiar, porque en esta provincia si no tenés 7.200 pesos por mes, considerando que no tenés vivienda y tenés que alquilar, no podés vivir. Hacemos una defensa del ISSN que intenta transformarse en una Anses donde el dinero que pagamos los trabajadores va a parar a la caja negra de la deuda externa y a los subsidios de los empresarios en crisis. Planteamos la necesidad de orientar todos los fondos públicos a un plan de obras públicas que comience con la construcción de 15 mil viviendas populares que se paguen en cuotas que no superen el 15% de los ingresos familiares. Hay que urbanizar la provincia llevando los servicios públicos a todos los barrios, reordenando los asentamientos y las tenencias de las tierras, construyendo escuelas.
Tenemos un gobierno que está concentrado en gobernar para los intereses de un grupo de empresarios en bancarrota. Apoyar a alguien que está en bancarrota no es negocio, sobre todo para los trabajadores que tenemos que pagar el precio del salvataje de esos empresarios.
¿El objetivo es lograr ingresar un diputado en esta elección?
Un diputado sería una gran elección y un desafío enorme. Tenemos una posibilidad de que los trabajadores consigan una banca en la Legislatura y no la vamos a desperdiciar. Hay un apoyo manifiesto de trabajadores, artistas, intelectuales, sindicalistas a este espacio que en principio fue una novedad: “la izquierda está unida”, pero luego generó un interés por el llamado a la acción con la creación de comités de base para tener un apoyo activo y militante en función de tener un debate abierto con los trabajadores de esta provincia que tienen una enorme tradición de lucha y tenemos la posibilidad de dar un paso adelante.
¿Y luego del domingo se podrá mantener el frente unido?
Es un desafío que depende de qué hagamos ahora. El resultado del Frente de Izquierda del 12 de junio va a tener que ver con la batalla política que dio para que las necesidades de los trabajadores tengan una expresión política. Si ese primer paso lo damos, estarán sentadas las bases para un proceso de continuidad que lleve al frente de Izquierda al ballottage en octubre (elecciones presidenciales) porque 19 provincias donde nos presentamos no es poca cosa.
Tenemos que ganar la batalla contra este proceso de polarización de laboratorio entre Sapag y Farizano que se trata de una manipulación de la voluntad política del electorado. La única manera que Farizano, Sapag y Cristina puedan superar los problemas políticos que tienen es por las colectoras.
El frente de izquierda representa a un sector de la población que es la mayoría, ellos representan a las mineras y a las petroleras.




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