Con la llegada de los fríos más intensos , los problemas existentes en la calefacción de las escuelas de la ciudad habrían quedado solucionados. El caso de la Escuela 21 fue subsanado con un nuevo sistema de calefacción central
Sin embargo, al mismo tiempo que las autoridades daban a conocer la finalización de ese trabajo, la comunidad educativa se sacudía con la noticia de que alumnos que concurren a la ESB Nº 20, en el flamante y moderno edificio de la Escuela Nº 49, ubicado en barrio Capilla de Loreto, sufrieron descompensaciones y tuvieron que abandonar la clase por el intenso frío dentro de las aulas. Los padres de los chicos se quejaron de que en el nuevo establecimiento la calefacción no funciona. También revelaron que hay problemas con el servicio eléctrico y el de agua corriente. El caso ocurrió dos días antes del inicio de las vacaciones de invierno, por lo que las autoridades decidieron adelantar el receso.
El consejero escolar Alejandro Braga contó que “lo que sucedió con la Escuela 21 fue uno de los casos que tomó estado público y más complicados de este año, por la instalación de gas natural que quedó obsoleta. Esto significó un importante problema para nosotros y una situación fea para la gente de las tres escuelas que concurren a ese edificio: la primaria 21, la secundaria Nº 7 y la Media que funciona a la noche”.
“Sabíamos que este problema iba a demandar unos cuantos días para solucionarse, pero felizmente el martes a la tarde Servicio Grupo Junín volvió a habilitar la nueva instalación de gas que realizamos”, apuntó, y aseguró que “ya están funcionando dos equipos centrales de calefacción, en planta baja y la alta, con una inversión importante que realizamos”.
Limpiezas
Por otra parte, dijo que “en el resto de las escuelas veníamos con un trabajo previo, con la mayoría de los calefactores arreglados. Nos gustaría tener los fondos suficientes para hacer en muchas escuelas lo que ahora hicimos en la 21, porque tener muchos calefactores no significan el mejor sistema de calefacción para un lugar con tanta concurrencia de gente”.
“Sabemos que los aparatos se deterioran por desgaste o rotura, así que lo ideal sería ir reemplazándolos por sistemas centrales de calefacción”, consideró.
Braga remarcó que “el costo inicial es elevado, como por ejemplo en la 21 donde tuvimos una erogación grande -no sólo en calefacción sino también en baños, cocina nueva y reparaciones eléctricas-, pero con esto comprometemos a toda la comunidad educativa a cuidar el edificio”.
Con comedores
Con respecto al funcionamiento de los comedores escolares durante el receso invernal, Braga confirmó que “la actividad será la habitual, priorizando garantizar la continuidad del servicio, tal como ocurre en el verano cuando además se suma una propuesta pedagógica de esparcimiento”.
“En invierno se garantiza la función social de seguir dándole el alimento a los chicos que no tienen otra manera de conseguirlo”, agregó.
Para esto, el Consejo Escolar trabajó en un relevamiento con cada directivo de los establecimientos para censar a los chicos con necesidades impostergables. “En muchos casos, cuando hay jornada extendida, los chicos comen por la cantidad de horas que permanecen en el establecimiento, y en esta situación no hay la misma cantidad de chicos, aunque igualmente debe garantizarse el plato de comida. También vamos a tratar de hacer llegar alguna actividad extra, para amenizar las vacaciones de los chicos”, destacó.
Braga observó que “tanto en la gestión de comedores, infraestructura o transporte, a veces se dice que tenemos problemas en estas áreas. Pero lo que existe en realidad es un problema presupuestario. Por ejemplo, la demanda en calefactores implicó el doble de dinero del que nos enviaron afectado a calefacción”.
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