En Junín, las propiedades céntricas de mediana y alta gama están dolarizadas

Mientras la AFIP sigue rechazando casi la totalidad de las compras de dólares, el mercado paralelo se convirtió en una referencia de hecho y los estudios jurídicos comenzaron a recibir consultas de personas dispuestas a presentar recursos de amparo por considerarse damnificadas.
Las mayores demandas provendrían del sector inmobiliario, el más perjudicado por esta medida, ya que hay cientos de miles de boletos de compraventa firmados en moneda norteamericana para adquirir propiedades en cuotas, y ahora se hace difícil afrontar esos pagos, con un dólar que cuesta 40% más.

Las consultas jurídicas se incrementaron luego de que el titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, recordó que quienes se sientan perjudicados por la nueva política cambiaria podían ir a la Justicia.

¿Cómo es la situación en Junín? Por ahora, el sector más afectado es el inmobiliario, si se trata de operaciones para propiedades céntricas, de mediana o alta gama. Las demás estaban pesificadas. Sobre este tema, los especialistas Obdulio Tintorelli y Rubén Granados realizaron una evaluación general, mientras que los rematadores Claudio Roggero y Cristian Márquez hablaron sobre el mercado de inmuebles a nivel local.

Obdulio Tintorelli consideró que el cepo al dólar trajo aparejado “algunos efectos negativos”. En este marco, analizó que “un factor son las restricciones que hay para importaciones, con una especie de cepo que no permite fluidez en el mercado internacional porque se están cuidando las reservas y dólares, pretendiendo un superávit en el comercio exterior para abonar compromisos”.

“Esto influye en la industria y en algunos sectores que ya están sufriendo las influencias, como el automotriz, los laboratorios medicinales, porque hay insumos que son imposibles de reemplazar”, remarcó.

Además, dijo que “está el avance del dólar marginal que afecta la economía familiar, porque empiezan las restricciones, se cuidan los gastos; y hay un mercado inmobiliario que estaba muy floreciente, pero que se verá impactado porque los valores no se pueden determinar”.

“Seguramente el valor del dólar no es el oficial que establece $ 4,58 ni el marginal que ronda los $ 6,20. Esta brecha es insostenible en el tiempo, porque distorsiona cualquier mercado y no pueden ponerse de acuerdo compradores y vendedores”, subrayó Tintorelli.

Peso debilitado

Por su parte, Rubén Granados sostuvo que “el gran problema es que se está debilitando nuestro peso, a través de 36 meses de inflación que jamás se corrigió, con subas de precios constantes y a la par subieron los salarios. Esto hace que se requiera cada vez más pesos para afrontar la vida diaria, o sea que cada vez vale menos”.

“Hay que pagar vencimientos de deuda en agosto, el BODEM 2012 que son los ahorros del corralito del 2001, así que se trata de absorber los dólares de la plaza cambiaria para afrontar esta obligación”, resaltó.

En este marco, consideró que “se creó el cierre de operaciones para gente que quiere comprar dólares en bancos, hubo un primer ajuste en noviembre y ahora se ajustó aún más”.

“Si esto no se acomoda, traerá otros problemas. La persona que compra dólares a $ 6 cree que valdrá más en el futuro, y luego los atesorará. Estos dólares no formarán parte de la masa que mueve la economía, con lo que enfriará la misma y complicará las operatorias donde los precios son en dólares”, agregó.

Granados adelantó que “además, afectará los depósitos. En pesos tienen una tasa de rendimiento que hoy es menos beneficiosa que comprar dólares y hacer negocios con esta moneda. Esos depósitos en plazo fijo son utilizados por los bancos para dar créditos, con lo que también se debilitarían”.

“Las medidas que pueden tomarse para descomprimir es abrir la canilla del dólar oficial, y se deberá ir corrigiendo porque Brasil está devaluando su moneda y se está perdiendo la competitividad”, dijo.

Por último, el analista remarcó que “las estimaciones están creadas para que a fin de año el dólar esté a $ 4,90, si se lleva progresivamente. El problema es que cuando se crea un cepo cambiario, al destrabarse la gente irá a comprar”.

“Lo lógico sería solucionar el tema de fondo, pensar en el peso y la inflación, crear un plan con metas de inflación y salarios que vaya disminuyendo, haciendo una limpieza de nuestra credibilidad”, concluyó.

Menos operaciones

En lo que hace al mercado inmobiliario, el rematador Cristian Márquez analizó que “el número de operaciones se ha retraído, no son la misma cantidad que se hacían a fines del año pasado. Las ventas de inmuebles importantes se siguen haciendo con billetes dólar, y solamente se habla de pesos en propiedades de menor valor”.

“Hay mucha gente buscando casas, que ha vendido y necesita comprar o que tiene créditos bancarios otorgados, convenientes para los compradores”, aclaró.

A la vez, dijo que “ahora no es común realizar las operaciones en pesos, pero con el tiempo será algo más normal, lo que está tratando el Estado de conseguir y sería muy bueno para el mercado”.

“Todos estamos muy preocupados con el tema del dólar, compradores, vendedores e inmobiliarias, como así también el resto que está pendiente de este valor. Ojalá todo se acomode y se puedan realizar operaciones en pesos”, subrayó Márquez.

Algunas propiedades

A su turno, Claudio Roggero destacó que “no tenemos un mercado inmobiliario que haya sufrido cambios o condicionamientos, simplemente es el tipo de obtención de la divisa en un mercado totalmente dolarizado, casi en un 80%”.

“En Junín, tenemos un sector que tiene cotizaciones en pesos, cuando se trata de propiedades no tan céntricas, que nunca se terminaron de dolarizar. Hay otras propiedades de mediana y alta gama que están dolarizadas”, explicó.

A la vez, contó que “hay algunas alternativas de propietarios que nos sugirieron la posibilidad de vender en pesos. Ante esta situación, las partes aceptan la posibilidad de hacer un promedio de los valores del dólar oficial y paralelo, y ganar o perder una parte cada uno para cerrar la operación”.

“Esto es muy reciente, así que estamos recién por tener un parate en las operaciones. Quienes tengan los dólares, cerrarán las operaciones sin problemas, pero para el resto hay incertidumbre, que genera distintos disparadores”, señaló Roggero.

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