Según los datos del último censo, en Junín el 18,1 por ciento de las viviendas está sin ocupar. A nivel nacional, sostiene el mismo estudio, las viviendas deshabitadas son 2,5 millones, un millón más que veinte años atrás. En tanto, el 25 por ciento de las viviendas particulares del interior de la provincia de Buenos Aires no están habitadas.
“Estas viviendas deshabitadas obedecen a la especulación inmobiliaria. Por otro lado hay una falta de estímulo al proceso de ahorro que no tenga que ver con la inversión en inmuebles”, agregó el ex candidato a Intendente.
“En ciertos barrios, como Progreso, se ve que hay entre cuatro o cinco personas por vivienda, lo que habla de hacinamiento”, sostuvo.
Tierras y hábitat
Profundizando su posicionamiento, el referente en Junín del kirchnerismo advirtió que “el problema central es de falta de acceso, y esa falta de acceso tiene que ver también con la tierra. Para eso los estados municipales, provinciales y nacionales deben propender a generar tierra urbana, a expandir los límites de urbanización. No puede ser que en Junín un lote cueste entre 70 y 80 mil dólares. En este caso el municipio debería extender la urbanización y generar loteos accesibles para que la gente pueda después ir al Banco Hipotecario y gestionar créditos del programa Pro.Cre.Ar Bicentenario”.
Y completó: “La ley de Hábitat tiende a la inversión pública. Prevé una compensación de inversores. En la Argentina debe haber más políticas de generación de hábitat y de suelo que permitan al conjunto de la ciudadanía acceder a la vivienda”.
“Faltan 3.000 viviendas”
En tanto, el secretario de Bienestar Social de la Municipalidad de Junín, Rubén Rasso, señaló que “uno de los mayores déficits que tenemos en el país es el habitacional. En Junín no estamos al margen y muchas familias diariamente nos solicitan lotes o viviendas sociales. Una vez que se terminó de entregar el Plan Federal acá no se hicieron más viviendas sociales”.
Ante la consulta de este diario Rasso recordó que “hacía alrededor de 15 años que no se construían viviendas sociales, y las 600 que se entregaron parecen no alcanzar. Nosotros estimamos que unas 3.000 familias necesitan viviendas en Junín”.
Por otro lado el funcionario resaltó que “acceder a una vivienda hoy le cuesta no sólo a la clase baja sino también a la media. Por más que hoy dos personas trabajen en una familia los valores inmobiliarios son muy altos. Y acceder a un crédito hipotecario tampoco es sencillo. El Gobierno ahora ha lanzado una línea de crédito que en parte puede que solucione el problema”.
Distanciándose políticamente del kirchnerismo, el entrevistado acentuó en que “la mayoría de las viviendas sociales del Gobierno no fue terminada en el país. Muchos barrios se han empezado pero no terminado y en el caso de Junín desde el municipio hemos tenido que poner mucha mano de obra y maquinaria para terminar las últimas viviendas”.
Otra realidad
Ya en el último segmento de la conversación con este medio, el secretario de Bienestar Social del Gobierno Local explicó que “hoy tenemos familias que se constituyen muy jóvenes. Chicas que a los 20 años tienen dos y tres hijos con una pareja que no tiene trabajo estable. Eso hace que cada vez se complique más la situación habitacional. Cada vez hay más familias jóvenes sin posibilidad de acceso a la vivienda”.
Y aclaró finalmente: “Si bien nosotros ayudamos con terrenos y materiales, en la medida de nuestras posibilidades, sabemos que no cubrimos las necesidades”.

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