Daniel Maroscia, presidente de la Sociedad de Constructores de Obras y Anexos de la ciudad, aseguró que en las obras particulares, “el 90 por ciento de los trabajadores no tiene aportes”.
Sin embargo, las importantes inversiones realizadas en este sector de la economía local vienen acompañadas por números alarmantes. Es que, según advirtieron desde la Sociedad de Constructores de Obras y Anexos de la ciudad, cerca del 90 por ciento de los obreros y empleados no tienen sus aportes y contribuciones
En diálogo con DEMOCRACIA, el presidente de la entidad, Daniel Maroscia, expresó su preocupación al respecto y señaló: “En las obras particulares, mucha gente trabaja en negro. Por lo general, esto no pasa en empresas grandes, pero si en las más chicas. En esos casos, además de no tomarse las precauciones necesarias para el trabajador, se compite en condiciones desiguales”.
En este sentido, dijo que los empresarios que contratan a sus empleados por fuera de la ley, ganan alrededor de un 30 por ciento más que quienes cumplen con todos los requisitos necesarios.
“Si el gremio sale a cortar cabezas, esto se reduce. Pero siempre pasa lo mismo, investigan al que está en blanco y tiene todo en orden”, afirmó.
En cuanto a las responsabilidades que se deben asumir en el caso de que algo suceda en las obras, Maroscia sostuvo: “El más perjudicado es el dueño, porque si el constructor o el profesional que dirige la obra no tienen respaldo, todo pasa por el dueño, que es el que los contrata”.
Auge del sector
Con relación al próspero momento por el que está atravesando el sector de la construcción, el empresario sostuvo que se debe, entre otras cosas, a las dificultades que existen a la hora de tomar créditos. “Hace ya cuatro o cinco años que la gente empezó a ver que la construcción era una buena inversión. Hoy los créditos son caros y muchos prefieren formar una sociedad y empezar a construir”.
“Evidentemente, se trata de una buena inversión, porque las propiedades en Junín han aumentado mucho”, agregó.
En el mismo sentido, estimó que en la ciudad hay, por lo menos, 30 ó 40 obras en construcción, muchas de las cuales son departamentos para alquilar.
“No se qué va a pasar cuando las obras se paren, porque no se si Junín va a dar abasto para tantas. Por el momento, todos los gremios relacionados con el sector están trabajando y creo que este año no van a cambiar las condiciones. No se qué pasará después”.
En otro orden, Maroscia destacó el inminente comienzo de la obra del paso bajo nivel de calle Rivadavia que, seguramente, “le va a dar mano de obra a la gente”.
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