Junín consume menos litros de agua que el promedio provincial

Nuestra ciudad, con 468 litros diarios por persona, se ubica por debajo del promedio bonaerense, que es de 500 litros por día por habitante. Si bien la escasez de este líquido elemento es común en varios municipios, hay otros que hicieron obras o instalaron medidores para solucionar el problema.
La explicación oficial por la falta de agua en Junín recayó sobre el “derroche” que hacen los vecinos. Sin embargo, DEMOCRACIA realizó una investigación y recabó que los juninenses consumen lo mismo e incluso menos que otros distritos de la región y de la provincia de Buenos Aires.

Y si bien el problema del agua es común en varios municipios bonaerenses, no es menos cierto que otros han instalado medidores o construido plantas de abatimiento de arsénico para no tener inconvenientes con este servicio esencial.

Así, mientras en Junín se consumen –según precisó Alberto Massa, director de Obras Sanitarias- 468 litros diarios por habitante; en Lincoln la cantidad de litros por persona asciende a entre 550 y 600; en Pergamino, 450; en General Pinto, 400 (por grupo familiar); en 9 de Julio, 400; y en Los Toldos, 244.

Si bien es cierto que el promedio mundial de consumo de agua es de 150 litros diarios por habitante, el titular de ABSA, Guillermo Scarcella, declaró que el promedio provincial es de 500 litros diarios por persona, por lo que Junín estaría dentro de ese margen.

Asimismo, ciudades como Mar del Plata, por ejemplo, consumen 672 litros por habitante en verano y en la capital provincial, alrededor de 700.

Por eso, el argumento del “derroche” –si bien válido puesto en un contexto global y de cuidado del medio ambiente y los recursos naturales- resulta insuficiente frente a la falta de previsión y obras para solucionar este grave problema, que en Junín viene de larga data.

Escasos controles

Si existe el derroche, el municipio tiene que agotar todos los esfuerzos en multar a aquellos propietarios poco solidarios con el resto de la sociedad.

Según datos oficiales, en 50 días (entre el 1º de diciembre y el 19 de enero) el Gobierno local sólo aplicó 43 infracciones por derroche de agua, menos de una por día.

Y no sólo eso, como publicó este diario en exclusiva, en Junín hay 1.081 piscinas, de las cuales 334 no estaban declaradas y fueron detectadas por los satélites de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (Arba). ¿El municipio ejerce algún tipo de control sobre las piletas y el agua que consumen?

Es que en nuestra ciudad faltan unos 25 mil medidores, lo que torna imposible un control estricto del agua y las campañas de concientización sobre el uso racional de este valioso recurso natural brillan por su ausencia.

En esta línea, el ingeniero Abel Miguel se refirió a la problemática y aseguró que “en la medida en que no se hagan las obras necesarias, el problema va a ser cada vez peor”.

Así, el ex intendente de Junín llamó al Gobierno local a continuar con el plan de colocación de medidores –iniciado durante su gestión-, a través del cual “se ahorraría el 50 por ciento del consumo”.

Según Miguel, la colocación de medidores domiciliarios permitiría un ahorro de agua tal que haría innecesaria la construcción de nuevos pozos, al menos por unos años.

En otro orden, el ex legislador provincial habló de la calidad del agua corriente y aseguró: “Hoy se hacen pozos de muy poca profundidad, porque de esta manera se evita el arsénico. Sin embargo, se tiene menos caudal. Lo que habría que hacer es crear una planta de abatimiento de arsénico”.

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