El abogado oriundo de General Belgrano inauguró su estudio jurídico, sito en la calle 55 Nº 663 entre 8 y 9, en donde además de su oficina, funcionará una biblioteca destinada a los estudiantes universitarios de la ciudad. En diálogo con REALPOLITIK, Julio César Torrada habló de sus objetivos, sus motivaciones y sus logros. “Este desafío lo tomamos con tranquilidad y con alegría”, aseguró.
El comienzo del estudio acá es una etapa superadora de distintas aperturas que hemos hecho. Lo inauguré en julio del 2000 en mi ciudad natal, en General Belgrano, y después fui abriendo varias sedes en Dolores, en Mar de Ajó, en Azul, en Bahía Blanca. Acá en La Plata tuve una oficina pero compartida con otros socios, y nunca tuve la posibilidad de ser el propietario, como lo soy hoy de este estudio. Además no sólo está ubicado en un lugar estratégico, porque estoy a pocos metros de donde desarrollo mi actividad de penalista y del fuero penal; sino que también busco brindar un servicio a los jóvenes de mi pueblo porque hace tres años, en conjunto con el juez Penal de La Plata, Alberto Domenech, inauguramos una biblioteca universitaria en la que le prestamos gratuitamente los libros a los jóvenes de mi pueblo, de 29 carreras universitarias.
Como decimos en nuestro pueblo, Dios está en todos lados pero atiende en La Plata, y la idea es instalarnos profesionalmente aquí. Es un gran desafío, es jugar en las grandes ligas, sabemos que hay colegas muy prestigiosos pero yo estudié en la Universidad Nacional de La Plata, estoy haciendo un posgrado y estoy vinculado a lo académico. Y la idea es estar muchos días en la semana aquí trabajando porque es la capital provincial y representa un posicionamiento muy importante, y a partir de allí vamos a estar trabajando en el estudio y en la biblioteca.
RP.- ¿Dónde va a funcionar la biblioteca?
La biblioteca va a funcionar acá mismo, en horario simultáneo al estudio, con gente especializada que se va a ocupar del tema. Lo que es importante aclarar que la biblioteca no responde a ninguna afiliación política, fundación u organización no gubernamental. Es un gusto y un deseo personal que yo sostengo con mi peculio personal. Esta biblioteca comenzó con 205 libros y hoy tiene 2700. Es decir que, la provincia de Buenos Aires tiene 135 municipios, y somos el único pueblo que tiene una biblioteca de este tipo: abarcamos carreras que van desde la carrera de Derecho, Sociología, Medicina, Psicología, Obstetricia, Economía, Administración, Contaduría, Arquitectura, Veterinaria, Enfermería.
Hemos ido dando respuestas a la demanda que nos iban planteando los estudiantes. En este entendimiento hemos crecido muchísimo y con esa perspectiva le vamos a estar brindando este servicio al estudiante de Belgrano, que es inestimable porque cuando venimos a estudiar tenemos dos o tres preocupaciones: el desarraigo, el pago del alquiler y el tema de los libros.
Lo que hoy estamos inaugurando para nosotros es muy importante.
RP.- ¿Cuáles son los requisitos para que los estudiantes accedan al material?
Lo único que pedimos es que acrediten su condición de estudiantes universitarios, se llevan los textos de treinta o 120 días y a partir de ahí lo pueden ir renovando. No tienen que pagar: esta biblioteca no cobra cuota de socios. La única forma que hay de colaborar con esta biblioteca es con un libro o prestando el tiempo personal. Es decir, si alguien quiere colaborar con la biblioteca y no tiene un libro, puede sacar fotocopias para los chicos o atender en la biblioteca.
Además, nosotros tenemos un trabajo con la bolsa del libro de La Plata, porque si algún chico viene y nos pide algún libro que no tenemos, nosotros en 48 horas, a través de la bolsa del libro, se lo facilitamos de forma gratuita. Ese es el abanico de posibilidades que tenemos, y en General Belgrano prestamos un servicio, que consiste en una docente universitaria que les da orientación vocacional a los chicos de quinto año. Es para que tengan menos margen de error a la hora de elegir una carrera.
Eso también se traslada para acá y es gratis. El servicio que prestamos nosotros en Belgrano y en La Plata es integral, único e inescindible.
RP.- Nos comentabas al principio que estás en un lugar estratégico de la ciudad. ¿Por qué?
Estoy a una cuadra de la fiscalía platense y del fuero penal, siendo que esa es mi especialidad; y también nadie desconoce que estoy inaugurando mi estudio a cuarenta metros de uno de los penalistas más reconocidos de la Argentina, que es el doctor Fernando Burlando, a quien conozco y respeto. Y en honor a mi trayectoria, estoy en un estado de situación personal e intelectual en donde aspiramos a ser uno de los estudios de referencia de La Plata y del país. No solamente por la cantidad de casos, sino que estamos patrocinando a gente de mucho renombre. Eso va a traer conllevado a que nuestro estudio sea muy conocido y un punto de referencia en la ciudad de La Plata.
En lo personal, nací en un pueblo muy pequeño y cuando venimos a La Plata nos sentimos perdidos. Y para mí es motivo de orgullo que cuando los automovilistas pasen, vean ese mármol que identifica mi estudio. No por vanidad, sino porque abogados hay muchos, pero penalistas hay muy pocos. Y venir a La Plata a competir sanamente en este ámbito, es como cuando un futbolista va a jugar a las grandes ligas. Este desafío lo tomamos con tranquilidad y con alegría. Y vamos a estar prestando un servicio de excelencia, porque abogado no es quien quiere, sino quien puede. Cualquier cliente que venga va a estar respaldado por más de 700 obras de derecho penal que forman parte de nuestra biblioteca y no todos los profesionales la tienen. Con esa perspectiva encaramos esto.
RP.- Por otro lado, en tu pueblo tenés un banco de ortopedia. ¿Qué nos podés decir sobre eso?
El banco de ortopedia es una necesidad que todos sentíamos cada vez que algún viejito de nuestra familia se lastimaba o tenía algún problema de salud. Es muy común ver a los abuelos que no tienen dinero para una silla de ruedas, para un bastón o para un nebulizador. También con mi peculio personal, y sin pedirla nada a nadie, sin recurrir a subsidios, compré un banco ortopédico en donde invertir 175 mi pesos para comprar sillas de ruedas, muletas, andadores, movilizadores, portasueros, camas ortopédicas, y eso se lo prestamos a la gente gratuitamente y a domicilio. Se lo prestamos con un contrato comodato por los días que el médico le haya prescripto que lo necesita.
RP.- ¿El tema política es una etapa cerrada?
Una vez dijo Carlos Menem que el hombre que es político se muere político. Yo siempre voy a ser un hombre de la política, tengo inquietudes políticas desde los nueve años. He pasado por todos los estamentos: fui candidato a diputado nacional con 26 años, estuve a treinta votos de ser intendente más joven del país, he ocupado todos los cargos partidarios habido y por haber, y creo que la política bien entendida es vocación de servicio, mal entendida es enriquecimiento ilícito. Yo la entiendo bien; gracias a Dios de la política no necesito vivir, vivo de mi profesión, y siempre voy a formar parte de algún proyecto político. Por ahí no encabezándolo, siempre acompañando. La sociedad cambia a partir de la política, no la cambia uno o dos de manera aislada. Siempre voy a ser un actor político, más o menos importante, pero actor político al fin de mi pueblo.
De hecho, mi fuerza política en las últimas elecciones, si bien a nivel nacional tuvo un resultado magro, en mi pueblo fue uno de los partidos en donde mejor anduvo. Y siempre voy a estar compenetrado con los temas sociales y políticos de mi pueblo. Política es todo: prestarle un libro a un pibe después de las elecciones, o llevarle una silla de ruedas a un abuelo en un paraje rural, es política, pero es la buena política. Y yo en eso siempre voy a estar, involucrado en ayudar al que menos tiene porque de ahí vengo yo: mis viejos lamentablemente no pudieron ir a la escuela pero me han dejado ciertos valores que me permiten hoy pensar en los demás


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