Julio escribió el final de otra novela

Julio escribió el final de otra novela
¿Julio Verne? No, Julito Acosta. El goleador apareció a los 15 minutos del segundo tiempo para sellar el 1-0 que le otorgó al Chivo el derecho de disputar finales con Bella Vista.

Fue otra novela con final feliz para Liniers. El autor: Julio Acosta; título: "Viaje al centro del arco". Y sí, la pelota, irremediablemente terminó en la red cuando el goleador albinegro metió el cabezazo salvador.

Iban 15 minutos del segundo tiempo cuando la sensación reinante se cristalizó en el justificado tanto del cuadro de la Avenida Alem. Liniers, de opaco primer tiempo, aprovechó el quedo de Comercial y lo castigó en una arremetida furiosa que nació de los pies de Dietrich, se prolongó en el salto ganador de Troncoso y culminó con el grito del reconocido especialista.

Liniers abrochó así su pase a la finalísima del año, donde, reeditando lo sucedido en 2011, se volverá a ver las caras con Bella Vista (ganador del Apertura).

El partido mostró dos caras opuestas. Un Comercial mejor predispuesto en la etapa inicial, con una presión asfixiante para restarle poderío a su adversario, y un Liniers más compacto en el complemento, donde aprovechó el pronunciado bajón de los whitenses.

Campos y Medina acompañaron los movimientos de Bravo de Laguna y Di Santoro sobre la primera línea defensiva rival. Así se obligó al error involuntario y, con disponibilidad de balón, Onorio resultó el exponente más lúcido para encabezar los ataques por el sector derecho. Partal fue exigido por un remate de Di Santoro y Campos estuvo cerca de acertarle a un palo.

Liniers reaccionó a los 16, cuando Acosta, tras ganarle la posición a Moyano, buscó la cabeza de Mc Coubrey (no llegó por milímetros).

En los minutos finales, con el trámite nuevamente en favor de Comercial, Kessler tuvo su chance --remate combado-- mediante un balón detenido.

En el complemento cambió el panorama. El Chivo ajustó las marcas, aseguró el traslado y levantó el nivel. Dietrich se tornó importante, Ballestero mostró fineza y Arroyo se adueñó del medio.

Tras una seguidilla de centros al área llegó el desnivel. Troncoso se desprendió del fondo y Acosta estampó su rúbrica.

Tuya buscó respuestas en el banco --Valderrama, Montenegro y Marlia--, pero resignó espacios en el fondo. Encima, en el descuento, vio la roja Crisafulli (le entró fuerte a Mc Coubrey).

Liniers, con solvencia, se abrazó a la victoria y a la obtención del Clausura. Y, de paso, le mandó un mensaje a Bella Vista.

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