Como muy pocas veces ha sucedido -si no es la única vez- un edil de Rada Tilly presentó un balance de lo realizado desde su banca del Concejo Deliberante como representante del ProVeCh, en un trabajo legislativo amplio de muy variado tenor en cuando a los proyectos de ordenanza, de resolución y los de expresión de deseos, además de los pedidos de informes, segmento en el que se cuenta lo que Julio César Chaparro califica como "cuenta pendiente, porque si bien me respondieron, el fondo de la cuestión quedó en una nebulosa".
En lo que hace a proyectos de resolución: reparación de las vallas de los miradores de Punta del Marqués, dar cumplimiento a las tasas de servicio de barrido y limpieza, normas de tránsito sobre estacionamiento de vehículos sobre veredas, reparación de vereda de Escuela Nro. 12, barrio Peñi sobre limpieza del relleno sanitario o baños públicos para uso de personas con discapacidad.
Las expresiones de deseo también han sido numerosas, tanto como los pedidos de informes, entre los que resaltan los juicios en contra del municipio, creación de la Secretaría de Coordinación, cantidad de empleados municipales –políticos, planta permanente y contratados-, trailer de guardavidas, gastos de publicidad del año 2009; recolección de residuos patológicos o, los presentados en el último período como autorización del aumento del agua realizado por Ente Regulador, fotocopias de los depósitos de la cuota sindical retenida a los agentes municipales y estudio y reparación del camino Juan Domingo Perón, entre otros.
El propio Chaparro, ya como ex concejal de Rada Tilly, señaló que "los proyectos se presentaron en el marco de situaciones muy disímiles dentro del Concejo, a veces con discusiones muy ásperas", aunque rescatando que "creo que no hubo falta de respeto sino vehemencia en la defensa de posiciones".
Obras sin autorización y el pago salarial a un empleado sin trabajar
Conforme con su actuación en los cuatro años de gestión, Chaparro aseguró que "creo que la gran cuenta pendiente ha sido la respuesta o mejor dicho el dictamen de Asesoría Legal del Concejo sobre dos cuestiones puntuales que, sigo sosteniendo, han tenido una violación de las normas que rigen los destinos radatillenses".
Sobre este punto, agregó que "podemos justificar si se quiere una ilegalidad como el asfaltado de calles sin autorización del Concejo, pero de hecho, sigue siendo una medida inconsulta que realizó el área correspondiente con sólo la autorización del Ejecutivo y, en cuanto al pago de salarios que se hizo en favor del secretario general del sindicato de trabajadores municipales, también fue realizado sin conocimiento siquiera del Legislativo municipal, más aun cuando se le pagó sueldo en uso de licencia, en contra del régimen legal vigente".
Asegurando que salvo estos puntos "sobre los que ganó el tiempo, ya que finalizamos gestión y no se dio respuestas", el saldo en general de su actividad legislativa "me llena de satisfacción porque creo haber cumplido con las inquietudes de muchos vecinos que me hacían llegar sus ideas o quejas y pude hacerlas efectiva en el seno del Concejo Deliberante", señaló Julio César Chaparro.
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