Jujuy todavía tiene una cultura rural que debe cambiar

Licenciado en Recursos Humanos y jefe de Capacitación nacional del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleados (Renatre) dictó ayer una capacitación sobre derecho laboral y salud e higiene junto a la especialista Marcela Petrillo del área Riesgos Laborales.

IGNACIO IGARZABAL

¿Tienen conocimiento de cuáles son las estadística del trabajo en negro en el sector rural de nuestra provincia?

A nivel personal uno tiene conocimiento, sabe que en todo el país en el ámbito rural hay un fuerte núcleo de trabajo no registrado. En porcentajes no lo sé, sobre todo porque la mayoría son actividades temporarias, por lo que hay una rotación permanente de trabajadores y esto hace que sea muy difícil este cálculo. De todos modos el Renatre junto con el Instituto de Economía y Sociología del Inta están estudiando esa situación a nivel nacional y a nivel provincial, que creo que a principios del año que viene los vamos a estar dando a conocer. Creo que en lo rural existe una cultura de trabajo en negro, como que a veces se toma como natural, normal y como que está bien esa situación…

Esto también es alentado por los trabajadores…

Sí en muchos casos sí, como que a veces piensan que no está mal, y en realidad aquel que tiene trabajadores en negro no cumple una ley, y si no cumple una ley está cometiendo un delito, pero no es tomado como tal. Desde mi lugar de la capacitación, para mí lo importante no es lo que pasa hoy (por ayer) de reunirnos, yo les decía que no quiero que se lleven una imagen mía, sino quiero que se lleven la enseñanza, ya sea poca o mucha y que sepan que sus derechos son así, y que no se trata de salir y cortar las rutas, sino que se trata de ir cambiando la cultura de que si hoy un patrón tiene varios trabajadores en negro que de a poco se vaya regularizando esa situación. Pero tienen que saber que hay una ley que marca la situación ideal. Este es un objetivo de la capacitación como del Renatre, que los trabajadores rurales puedan estar incluidos dentro de la Constitución Nacional en su Artículo 14 Bis que habla de trabajo digno.

Si bien los trabajadores que participan de las capacitaciones pueden replicar con sus compañeros ¿Se los va a capacitar en sus puestos de trabajo?

La verdad que por ahora estamos trabajando con este programa, y si en algunos casos, que por ahora no fue planificado en Jujuy pero que si lo hemos realizado en otras provincias si se hace un trabajo sobre una actividad específica, por ejemplo este año lo hicimos en el sector arrocero de la provincia de Chaco, Corrientes y Formosa y en esa situación se estudia la problemática del sector y ahí si se hace un trabajo para mucha gente, en ese caso fue para mil personas y se hace hincapié en la protección de ese trabajo en sí que es diferente en cada caso. A mí me pasó algo cuando hice un taller acá con trabajadores, y preguntándole cuáles eran sus derechos y obligaciones, entre sus derechos hablaron del tema derecho a la vivienda, y en ese momento no me iba a inmiscuir en ese tema, porque aquí se da mucho que el trabajador vive dentro del campo, lo cual es muy habitual sobre todo en el sector tabacalero. Entonces cuando nosotros hacemos un trabajo sobre una producción, generalmente lo hacemos en conjunto con el Ministerio de Trabajo de la Nación, y lo que hacemos antes es estudiar la problemática de ese sector y de esa provincia, y ahí atacar con una capacitación profunda a los trabajadores en las cosas especiales de cada sector.

¿Con qué realidad se encontraron cuando capacitaron a los trabajadores rurales jujeños?

En lo personal diría que Jujuy es una zona donde a los trabajadores les cuesta más su trabajo: donde uno se encuentra con una mayor cantidad de reclamos, hasta si se quiere de denuncias donde dicen a “mí me pasa tal cosa”, “me hicieron firmar algo que no es”, “a mí me hacen trabajar tantas horas de más de las que deberían”. Uno se encuentra con estas situaciones en determinadas provincias. Yo visité cinco o seis veces la provincia y recorro el país continuamente con esto, y la verdad, es que Jujuy todavía tiene una cultura rural que debe cambiar sobre todo en lo que concierne al derecho de los trabajadores.

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