El macrismo tiene pocas esperanzas de lograr apoyo a la iniciativa de iniciar el juicio político contra Mauricio Macri. La oposición se abroqueló detrás del proyecto de crear una comisión investigadora.
Excepto alguna pirueta por parte de un legislador opositor, el PRO ya comienza a hacerse a la idea de que perderá la movida de autopostulación al juicio político realizada por Mauricio Macri, con el fin de evitar una comisión investigadora. Cuentan y recuentan los porotos, pero el número mágico no aparece. El puntapié inicial será el próximo lunes 2 de agosto. Ese día, la Comisión de Asuntos Constitucionales conformada por 15 miembros, de los cuales siete son del PRO, considerará todos los expedientes relacionados con las escuchas ilegales. Pero son tres los que concitan más atención: el pedido de juicio político (son dos propuestas en este sentido: la presentada por el bloque macrista, y la del diputado del monobloque Nueva Izquierda, Marcelo Parrilli) y la creación de una comisión especial investigadora, proyecto del diputado por el bloque peronista Diego Kravetz, tras el que se encolumnaría toda la oposición.
Las frenéticas negociaciones continuarán toda la semana, aunque el martes pasado, los principales operadores macristas -con evidente signo de cansancio- daban por perdida la posibilidad de juicio político. En el punteo que realizaban frente al listado de legisladores opositores que definirán qué proyecto será tratado el 12 de agosto en el recinto de la Legislatura, contaban como negativos "con seguridad" los votos de Julio Raffo (Proyecto Sur, de Pino Solanas), Fernando Sánchez y Sergio Abrevaya (Coalición Cívica), Gabriela Cerruti (Nuevo Encuentro), Martín Hourest (Igualdad Social), Aníbal Ibarra (Diálogo por Buenos Aires) y María José Lubertino (Encuentro Popular para la Victoria). Hasta aquí, están empatados. Se esperanzaron en algún momento con Diego Kravetz (bloque Peronista), que ya adelantó que no apoyará el inicio del juicio político.
Así las cosas, puede ocurrir que la oposición archive este proyecto, o que salga, con despacho de minoría, para ser tratado en el recinto. Allí, el número a alcanzar es el de 31 legisladores; el PRO tiene 24, pero la oficialista María Eugenia Rodríguez Araya responde sí y sólo sí a Ricardo López Murphy, quien ya se opuso a la iniciativa del jefe de Gobierno. El legislador Avelino Tamargo es el encargado por estas horas de volverla al redil (que en realidad aún no abandonó por completo). macrismo quiere sumar, además de los 23 o 24 propios, al menos a siete u ocho legisladores más. Casi misión imposible: ni siquiera contarán con los cuatro integrantes del bloque Peronista, aliados ocasionales pero que le retacearán los votos. La duda serán los denarvaístas Daniel Amoroso y Mónica Lubertino (Macri habló con Francisco de Narváez, y habrían acordado el apoyo de ambos, según fuentes macristas, algo que sin embargo niega). Pero igual no les alcanza. "Tendremos que transitar por la Comisión Investigadora", se resigna un diputado del PRO, integrante de la de Asuntos Institucionales.
Pero aún cuando esta comisión apruebe la creación de una Especial Investigadora, restan arduas negociaciones, ya que aún no está claro cómo se conformaría: en el PRO sostienen que debería respetar la proporcionalidad parlamentaria (donde el oficialismo es primera minoría), pero varios bloques de la oposición consideran que debería estar integrada por un miembro de cada uno de los 16 bloques. Todo esto se irá definiendo en las próximas semanas.








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