La segunda jornada del juicio contra “Chacho” Mendizábal por el homicidio de Juan Carlos Bruschini, ocurrido en 2001, se realizó en la sala de audiencias del Tribunal 2 de Azul. Declararon testigos directos del hecho y complicaron al imputado, que sorpresivamente decidió prestar declaración.
El Juez Gustavo Abudarham.
El fiscal Martín Pizzolo marcó en reiteradas oportunidades al igual que los jueces Pagliere y Abudarham las notorias contradicciones de varios testigos que integraban el entorno de la víctima, Bruschini.
Entre los testigos cuyas contradicciones se destacaron se encuentra la ex esposa de Bruschini, quien dijo no recordar detalles que había brindado en declaraciones testimoniales anteriores, incluso en marzo de este año.
La jueza María Alejandra Raverta.
Antes, un médico había explicado que realizó la autopsia del cuerpo de la víctima. El facultativo dijo que era notable el olor a alcohol que se emanaba del cadáver de Bruschini. Tras el médico declaró un ex policía, Oscar Buceta, quien relató desde que la víctima llegó a su casa a buscar un arma hasta que se bajó de la camioneta rastrojero y recibió el disparo en manos de quien se cree es su asesino, Ramón Orfel “Chacho” Mendizábal.
Los relatos concidentes
Mendizábal y Bruschini, junto a sus familias, trabajaban en la construcción de cimientos en un terreno del imputado. Comen un asado, toman demasiado alcohol, comienzan a discutir por las herramientas que se estaban utilizando en la construcción. Bruschini se quiere llevar las herramientas, la discusión se eleva de tono en forma excesiva. Mendizábal agarra una pala y le da un golpe en la cabeza a Bruschini.
La víctima empieza a sangrar en su rostro, Mendizabal apuntando con un arma echa a quienes estaban en el terreno. Bruschini sale un su camioneta rumbo a su casa, ubicada a menos de una cuadra del lugar del hecho.
El fiscal Martín Pizzolo.
Ingresa muy alterado, con el rostro ensangrentado, violento y alcoholizado. Empuja a su esposa y a su hija, se dirige a la habitación de la pareja, retira desde la parte de arriba del ropero una carabina. Cuando se va rumbo a la camioneta dice: “A este hijo de puta lo voy a matar”. Se sube a la camioneta rastrojero.
La estaciona frente a la propiedad de Mendizábal, se baja con la carabina en la mano derecha, pasa por adelante del vehículo, hace dos pasos y recibe un disparo. Cae de rodillas y después hacia atrás. Mendizábal sale corriendo con una carabina en la mano rumbo a un descampado, no fueron hallados ni él ni el arma, hasta que luego de diez años apareció en un campo de Pirovano donde fue detenido.
La hija de Bruschini llegó con un vecino y ex policía, junto a la esposa de la víctima lo trasladan al hospital donde finalmente falleció.
Si bien este martes culminaban las declaraciones de testigos en el juicio y ya se esperaban los alegatos en manos del fiscal Pizzolo y la defensora Elda Donatelli, la abogada pidió un cuarto intermedio y sorprendió sobre el final de la jornada con el pedido de declaración para este miércoles del imputado, que no estaba prevista.
Al realizarse este miércoles la declaración del imputado, los alegatos deberán hacerse la semana próxima para que el TOC 2 determine la responsabilidad penal o no de “Chacho” Mendizábal sobre la muerte de Juan Carlos Bruschini.
La abogada Elda Donatelli pidió al Tribunal y este accedió a que no se le tomaran fotos a Ramón Orfel “Chacho” Mendizábal por parte de los medios de prensa presentes en la sala. Es por ello que Infoeme no publicará ninguna imagen del imputado de homicidio.
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