Según el secretario comunal de Salud, Diego Palomo, los doctores Angel Pietracatella y Horacio Romano, del Hospital Municipal, utilizaron políticamente la problemática de la falta de camas.
El funcionario salió a responder las declaraciones de los doctores Angel Pietracatella y Horacio Romano quienes, en la edición de ayer, y a partir de un desborde de pacientes sucedido el viernes en el servicio, coincidieron en señalar que si en Bahía Blanca sucediera una catástrofe como un choque de micros o un accidente en las grandes industrias no habría lugar para atender a esos pacientes.
"Hace un año que el doctor Pietracatella concursó y ganó el cargo para jefe de Clínica Médica y no apareció en ningún párrafo de su proyecto nada alusivo a la necesidad de incrementar camas", aseguró Palomo.
Cabe aclarar que cuando un profesional gana un concurso debe detallar las tareas que se ejecutarán durante los cuatro años en que deberá desempeñarse.
"La Nueva Provincia" tuvo ayer acceso a dicha presentación, que data de 2011, en la que Pietracatella insta a "seguir con las medidas que nos han permitido mantener valores estadísticos aceptables", aludiendo a las internaciones.
"Nosotros (en referencia al equipo de Salud comunal), no utilizamos un problema sino que trabajamos sobre él", continuó Palomo.
Ejemplificó con que, en lugar de pensar en nuevas plazas para internaciones, se debe analizar qué sucede en la población que requiere más servicios sanitarios.
"Para eso estamos brindando dispositivos sustentables reales y posibles a fin de mejorar el hospital", indicó.
Palomo, también médico de profesión, reiteró su anuncio efectuado días atrás relacionado con la posibilidad de aumentar la capacidad de respuesta a partir de internaciones domiciliarias y el traslado de pacientes de baja complejidad al Hospital Militar, proyecto que se iniciaría el año próximo.
"Mientras tanto --criticó-- estos profesionales no pueden plantear la necesidad de que haya camas ociosas ante una eventual catástrofe. En tal caso se debe discutir un plan de acción".
Luego sostuvo que tanto Pietracatella como Romano deberían haber manifestado su malestar y preocupación en el seno del propio hospital, es decir, en el consejo de administración o en la propia dirección.
"Tal como lo han hecho, es decir, por los canales incorrectos (en alusión a los medios de comunicación), no hacen más que jugar con el miedo y la tranquilidad de la gente", agregó.
"Me molesta salir a responder situaciones inexistentes. De hecho, me enteré por el diario de lo que supuestamente sucedió el viernes en el sector de clínica, cuando en varias ocasiones nos hemos juntado y tenemos cierto contacto en virtud de que estamos trabajamos seriamente en las internaciones domiciliarias", puntualizó.
El subsecretario de Salud, doctor Federico Bugatti, dijo que el equipo municipal no niega la posibilidad de discutir el número de camas, aunque no se trata del único análisis que debe tenerse en cuenta.
"Las internaciones domiciliarias constituyen una alternativa y la estamos viendo, pero no es sólo tendiente a liberar unidades, sino a humanizar la medicina, es decir, para que el paciente, en determinados casos, esté acompañado por su entorno familiar", subrayó.
Reconoció los dichos del doctor Romano en cuanto a que muchos enfermos que acuden al Municipal no poseen domicilios adecuados para un correcto tratamiento, aunque destacó que alrededor del 40-50% tiene obra social y, por ende, podrían ser abordados en sus hogares.
Desencadenante. En cuanto al hecho puntual que quedó al desnudo ayer, referido a que algunos pacientes de Clínica Médica debieron ser internados en Cirugía debido a la falta de lugares, Bugatti sostuvo: "Ellos analizan la lógica de la internación por disciplina, cuando, en realidad, se debería internar al paciente en distintos sectores, más allá de la especialidad".
Precisamente la figura de un médico interno que coordine este tipo de atención también se analiza presupuestar para 2013, según explicó.
El conflicto que difundió este diario sucedió cuando un total de nueve enfermos --siete provenientes de la guardia y dos de terapia intensiva-- debían pasar a Clínica Médica, área que, en ese momento, tenía completas sus 40 camas.
En ese contexto, los médicos residentes habrían sido "obligados" a autorizar internaciones en otro sector --a Cirugía, un piso más abajo-- y atender a esos pacientes, siempre con los mismos recursos y personal. Se habló también de "presiones y amenazas" en caso de que no aceptasen.
"La situación que estamos viviendo no responde a picos estacionales y esa es nuestra principal preocupación: durante todo el año se registra una meseta de un 90% de camas ocupadas", advirtió entonces Pietracatella, quien fue más allá: "Dios no lo permita, pero si mañana chocaran dos micros o se produjera un accidente en las plantas petroquímicas no tendríamos cabida para esos pacientes. No contamos con lugares frente a una catástrofe".
Suplente
"Han utilizado este problema políticamente. Y no olvidemos que Horacio Romano es el primer suplente del concejal Raúl Woscoff (Integración Ciudadana)", dijo Palomo.
Confirman contagios del virus de hepatitis C
Por otro lado, quedó prácticamente confirmado el origen viral de las complicaciones hepáticas sufridas por pacientes que se realizaron prácticas de endoscopía en el Instituto de Diagnóstico Digestivo, de Gorriti 371, a cargo del doctor Oscar Casalini.
Así lo manifestó ayer el titular de Región Sanitaria I, doctor Jorge Gabbarini, quien dijo que los resultados obtenidos hasta el momento registraron altas cargas virales para hepatitis C, a partir de infecciones agudas.
"Nos decían que es muy difícil esta forma de presentación de la hepatitis C, pero decididamente todos los pacientes lo manifestaron de la misma manera", sostuvo.
Señaló que es posible que el foco pudo haberse iniciado a partir de instrumental sin la correcta esterilización, así como también por la vía endovenosa para suministrar anestesia.
"El contagio en los casos de hepatitis C es a partir del contacto de sangre entre pacientes", aclaró y añadió que esta enfermedad tiene una alta chance de cura en sus primeros meses de infección.
Gabbarini dijo que la actividad en la clínica no fue suspendida, con excepción de los estudios endoscópicos, y agregó que ahora resta el trabajo más arduo, es decir, estudiar a todos los pacientes que fueron sometidos a esas prácticas los días 5 y 10 de septiembre, por más que no presenten síntomas.

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