Como socios o rivales, Scioli, Massa, Alicia Kirchner y Randazzo encabezan la puja hacia 2013
En medio del fuego cruzado desde que anunció sus aspiraciones presidenciales, Scioli conserva intacto el encanto que lo hizo ganar y perder la confianza del kirchnerismo: una imagen pública a prueba de fuego. Como Massa, De Narváez y el resto del peronismo, el gobernador bonaerense comprendió en 2011 que quienes se animen a enfrentar a un kirchnerismo por fuera del PJ tienen todo para perder. Salvo que el apellido Kirchner pase por un momento de debilidad.
Por eso De Narváez le pidió esta semana a Scioli que abandonara al Gobierno. Le prometió apoyo. El diputado y empresario necesita el candidato a presidente fuerte que nunca tuvo. Las aspiraciones de Massa también están apuntaladas en su buena imagen. Pero, a diferencia de Scioli, el kirchnerismo no sólo desconfía de Massa: muchos lo tildaron de "traidor" por calificativos que el intendente hizo en privado sobre el ex presidente Néstor Kirchner, revelados luego por WikiLeaks.
Sea para ir juntos o enfrentados, Scioli y Massa quieren la venia de Cristina Kirchner. O un lugar en las internas. El primero piensa en 2015. El segundo, en probarse como candidato a diputado nacional en 2013, para buscar luego la gobernación.
Algunos creen que Massa se animaría incluso a buscar la presidencia si la crisis hace desbarrancar a Scioli y Cristina Kirchner no logra construir un heredero de peso. Massa estalló ante la difusión de esas versiones, atribuidas a Alberto Fernández. Sin nombrarlo, lo llamó "charlatán".
Luego de que las aspiraciones del vicepresidente Amado Boudou se consumieran al calor de las sospechas sobre su patrimonio, el kirchnerismo apostó a nuevos candidatos.
La caminadora ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, ya no es la única referencia. Con 22.000 millones de pesos de subsidios al transporte en sus alforjas, Randazzo recuperó el encanto perdido. Le suma no haber perdido contacto con los intendentes más peronistas, a los que supo consolar después de cada ataque de La Cámpora o de los ultras.
Para el vicegobernador, Gabriel Mariotto, o el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, los desafíos son más básicos: vencer el desconocimiento alto que padecen entre los bonaerenses..











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