La Legislatura provincial aprobó anoche por la dictadura de los números justicialistas, la nominación de la ultra cuestionada y vergonzosamente sancionada María Laura Viviana Taboada, como jueza de la Cámara Primera en lo Criminal.
Los periodistas nacionales también se llevaron valiosos testimonios del Dr. Pedro Velázquez Ibarra, Matías Berger, Nuncio Toscano, Norberto Silva, Gabriel y Martín Hernández, además de lo aportado por el Dr. Juan Eduardo Davis, cuyos testimonios por razones de espacio televisivo no pudieron salir al aire en el revelador programa "Periodismo Para Todos" que tanto le dolió al oficialismo, pero quedaron como una jugosa materia pendiente, que cobra actualidad con esta denigrante patraña orquesta desde las oficinas del nefasto Armando Felipe "Papacito" Cabrera, con la aprobación del gobernador de la provincia, la complicidad del Concejo de la Magistratura integrada por "dos" diputados justicialistas vinculados al narcotráfico y la sicaria mayoría legislativa "automática" del Gildismo provincial.
POR LA TIRANIA DE LOS NUMEROS
Y DESVERGUENZA POLITICA
En su última sesión ordinaria del año, la Legislatura aprobó este jueves la designación de tres nuevos magistrados para cubrir distintas vacantes en el Poder Judicial de la provincia.
Los dos cargos vacantes de la Cámara Primera en lo Criminal se produjeron tras la jubilación de los jueces Rubén Castillo Giraudo y Rolando Cejas, mientras que en el Juzgado de El Colorado su titular, Pamela Ifrán fue ascendida a jueza del Tribunal del Trabajo.
Además de las designaciones de jueces de la Cámara Primera en lo Criminal que recayó en las doctoras Taboada y Fernández, la legislatura designó al doctor Carlos Darío Bitar para cubrir el cargo de juez en el Juzgado en lo Civil, Comercial, del Trabajo y de Menores N° 7 con sede en la ciudad de El Colorado.
Las tres designaciones fueron aprobadas por unanimidad en general, pero en la votación en particular el radicalismo se abstuvo de votar por la doctora Taboada.
GILDO INSFRAN ES EL RESPONSABLE
Mientras la droga avanza libre e impunemente, llevándose puesta a la sociedad Formoseña; dejando todos los días en evidencias a funcionarios Gildistas, mientras la degradación institucional carcome el sistema republicano, mientras la corrupción galopante se fuma los fondos públicos y mientras la prostitución judicial deja sin su último resguardo al formoseño común, Gildo Insfrán parece haber claudicado en el mando y cedido la conducción a los sectores más "retrógrados, corruptos, enviciados y envilecidos" de su gabinete.
Tal es así que desde hace mucho tiempo Pomelo Ferreira gobierna a su antojo la provincia y dispone libre y arbitrariamente de los fondos públicos provinciales, de igual manera que el "multi-proveer" del estado Armando Felipe Cabrera, hace lo que quiere con la justicia provincial y lo contamina permanentemente con los peores esbirros del justicialismo local. Esto no da para más.
¿QUIEN ES?
Para caracterizarla tendríamos que comenzar a escribir un libro, que seguramente la titularía el Dr. Velázquez Ibarra con sus magistrales definiciones "delincuente con chapa de juez", empleada doméstica de "Papacito" Cabrera", "Burra", o la de otros tantos abogados que fueron víctimas de su negligencia, de sus burradas, de su inoperancia, de la ordenes que recibe del estudio jurídico del diputado Cabrera, pero lo peor -para Velázquez Ibarra- de su accionar de alcahueta de oficio de los intereses del poder, que es el nivel más bajo de la domesticación de los jueces venales, que ya no actúan como "sicarios del Derecho" sólo por órdenes, sino por las dudas, para quedar bien nomas y después ser nombrados camaristas o integrante del Superior Tribunal de Justicia.
La Taboada carece de valores, antecedentes experiencia y conocimientos para ser jueza y tal función fue reiteradamente apercibida y sancionada por el Superior Tribunal de Justicia de Formosa, por haber actuado con exceso de jurisdicción al disponer un desalojo mediante orden verbal y sin haber oído previamente al afectado.
Una de las medidas disciplinarias se dictó luego de la denuncia presentada ante el STJ por un ciudadano residente en la localidad de Herradura, distante a 40 kilómetros de la ciudad capital, quien acusaba a la magistrada de haber ordenado a la policía del lugar que lo desalojara arbitrariamente del predio que ocupaba, mediante una simple orden verbal.
Al analizar ese caso el STJ aseguró que la intervención de la magistrada para "restringir derechos" por medio de una orden verbal fue infundada, apresurada, irregular y con exceso de jurisdicción, y le solicitó -a la abogada denunciada por prevaricato- evitar actuaciones "apresuradas" en el futuro, para evitar situaciones dolosas.
La jueza Taboada - según muchos abogados del foro local- desconoce normas de procedimiento penal, y cometió burradas hasta cuando pidió sanción para la jueza Karina Paz, donde -otra vez- se arrogó facultades que no le corresponden. Pese a las sanciones y apercibimientos, los abogados aseguran que "las irregularidades y negligencias en el ejercicio de su cargo son cajoneadas por el Superior Tribunal, porque está protegida por su árbol genealógico y por su jefe "Papacito" Cabrera".




Comentá la nota