Tras el relato que brindó la magistrada junto a sus hijas sobre lo sucedido, aseguró que no descarta hacerle juicio a la empresa por daños morales.
La jueza, de 72 años, revivió ante los presentes el momento que había vivido, dijo que fue un "acto de supervivencia" nadar 60 metros hasta llegar a la costa y que hubiese adoptado una actitud más animal si hubiera tenido que conseguirle un lugar a sus hijas en uno de los botes de emergencia.
Por su parte, su hija María Silvina, quien debido a un accidente movilístico que sufrió hace unos años, debe manejarse con silla de ruedas o andador, relató que vivió "un momento horrible. Estuve una hora esperando que llegara una silla de ruedas cuando arribamos a la isla Giglio", señaló recordando un momento para el olvido.
Tras el relato que brindó cada una sobre lo sucedido, aseguraron que no descartan iniciarle un juicio a la empresa por daños morales.
Comentá la nota