El candidato a gobernador del Frente Cívico le cuestionó también la propuesta del boleto educativo y acotó que él va a ganar “muy bien”. Señaló que antes de los proyectos están la ética y la decencia
En diálogo con PUNTAL, el senador nacional hizo hincapié en el valor de la honestidad como condición fundamental para gobernar.
-¿Ya está definida la elección a favor suyo como dice su gente?
-Nosotros estamos bien parados. Estamos viviendo un momento importante, de fuerte construcción, de consolidación de lo que veníamos haciendo hace tiempo, de fuerte relación con la gente. La verdad es que estamos cosechando lo que sembramos hace mucho tiempo. La gente tiene un claro que hace tres años y medio nos despojaron de un triunfo legítimo y evalúa y examina que en definitiva no ha habido nada que justifique semejante deterioro institucional. Estamos convencidos de que se agotó un ciclo. Los ciclos se agotan. Y en Córdoba surgirá un ciclo interesante. De decencia, planificación, discusión, trabajo mancomunado. Un ciclo que le puede devolver a Córdoba prosperidad.
-¿Las encuestas lo dan primero?
-Nosotros vamos a ganar muy bien. Nosotros hicimos dos encuestas de cinco casos cada una. Las dos nos dan una importante
diferencia proyectando los indecisos. Estoy enfrentando un poder verdaderamente complicado. Que tiene en el manejo de la chequera un nivel de despilfarro. Yo quiero ser gobernador de Córdoba pero no estoy dispuesto a hacer cualquier cosa para serlo. Nosotros queremos gobernar Córdoba porque queremos resolverles los problemas a los cordobeses. Yo no voy a decir como (José Manuel) De la Sota que quiero ser gobernador porque quiero ser presidente en el 2015.
-¿Cuando dice que no está dispuesto a hacer cualquier cosa es que no está dispuesto a prometer en esta campaña como se lo está haciendo?
-Lo que están haciendo son promesas de campaña. Nosotros vamos a hacer propuestas de campaña. Las promesas cuanto más grandilocuentes pretenden movilizar al electorado. Pero se le falta el respeto aProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 a gente. Uno no puede salir de un hospital y decir que cuando sea gobernador la gente no va a pagar medicamentos. Porque el enfermo que necesita hoy el medicamento, ¿qué tiene que hacer?, ¿que asuma el que hizo la promesa? Uno no puede decir, después de gobernar doce años, que ahora hay 35 mil créditos para viviendas. Si es así, a eso a hay que empezarlo ahora porque hay un importante segmento de la sociedad que tiene la ilusión inconclusa. También me parece un acto de irresponsabilidad decirle a la gente que se le dará el boleto gratis a todo lo que tenga que ver con la educación y hablan de un universo de 34 mil docentes. Yo quiero decir que hay 62.700 docentes. Y contabilizando todos los estudiantes, hay casi 800 mil. Nosotros vamos a discutir la dignidad de los docentes.
-Uno de los reproches que se le hace es que usted habla de la decencia y transparencia pero le faltan propuestas.
-Sin valores. Sin gobernantes decentes y dirigentes honorables no se puede prometer nada. Porque si no, pasa lo que pasa. Hoy hay una nueva camada de dirigentes inmensamente ricos con ciudades inmensamente pobres. A nosotros nos mueven otros valores. Yo voy a ser gobernador de Córdoba cuatro años y voy a seguir viviendo en el mismo barrio. Yo no estoy en la política para cambiar mis parámetros de vida personales.
-¿Y cuáles son esas propuestas?
-Para nosotros es prioridad el tema del docente, la salud, la planificación de un plan estratégico de obras públicas. No puedo venir a Río Cuarto a prometer un puente. Voy a proponer viviendas. No puedo prometer la trigésima octava estatua del gobernador (Juan Bautista) Bustos. Ahora propongo sentarme con el intendente de Río Cuarto a planificar el desarrollo estratégico de la ciudad. Acá no hay polos industriales importantes. En doce años, De la Sota no trajo una ley de promoción industrial. La industria es lo único que genera laburo genuino. Río Cuarto es una de las ciudades con mayor índice de desocupación del país. No quiero ser el gobernador de las obras de ornamentación, sino el gobernador que discuta con ustedes cómo mejoramos la oferta eléctrica para, a partir de ahí, promocionar la radicación de industrias. O cómo resolvemos el problema del gas para llegar al sur de Córdoba. Por ejemplo, los jubilados de Huinca Renancó se atienden en Realicó, La Pampa. La salud pública no existe. Si la educación son pibes tomando clases en un contenedor con tres grados bajo cero, esa no es la educación que queremos para nuestros hijos.
-¿Qué otros problemas ve en la provincia?
-Córdoba es la provincia con mayor índice de litigiosidad laboral. En los últimos cuatro años ha crecido el 384 por ciento la litigiosidad. Córdoba es la provincia de mayor presión fiscal del país. Lo sufren unos y otros. Empresarios que quieren traer una fábrica. En Levalle me contaron los vecinos que hace cuatro años salió del sistema la generación de energía y hoy se abastecen con generadores particulares. Cómo el Gobierno provincial no pudo haber invertido 100 millones de pesos en cuatro años. Ustedes nos tienen que ayudar a que salgamos de esta matriz de encantamiento donde le hacemos creer a la gente que la realidad es una cuando es totalmente distinta. Este gobierno cree que la seguridad es parar cuatro policías en controles camineros.
-¿Qué hay que hacer para usted en esa materia?
-El gobierno tiene que definir el combate contra el narcotráfico que es la guerra más importante que debe librar un Estado. Nadie se mete contra los carteles de la droga porque financian campañas electorales y bancan dirigentes. Nosotros vamos a ser el primer Estado provincial que le declara la guerra al narcotráfico. Córdoba tiene 200 pistas clandestinas.
-¿No se está luchando contra esa cuestión?
-Miren: De la Sota puso un funcionario, (Sebastián) García Díaz, que fue secretario de Lucha contra el Narcotráfico. Pero a los meses terminó renunciando. Hay barrios completos de la ciudad de Córdoba donde no puede entrar la guardia de infantería. Están cooptados por el narcotráfico y todo el mundo mira para el costado. Escuchaba al ministro de Educación (Walter Grahovac) diciendo que vamos a poner cámaras de televisión en las escuelas. Ministro: hay que poner porteros que conocen el barrio y saben cómo se vende (la droga).
Vamos a tener un Consejo Asesor de Seguridad donde vamos a incorporar a todos los comisarios generales que quieran darnos una mano al igual que a todos los ministros que quieran colaborar. No podemos traer a un bioquímico como (Juan Carlos) Massei o un aprendiz de abogado como (Sergio) Busso o un jefe de campaña como (Carlos) Caserio. Acá hay que terminar con la chantada.
-¿Por qué dice eso?
-Porque el Gobierno no puede endeudarse en dólares para conseguir 1.400 millones de pesos para hacer un Centro Cívico. A 60 metros de donde se inauguró el Faro del Bicentenario los vecinos de Yapeyú toman agua en un pico público. No tienen cloacas, desagües ni pavimento. A 300 metros de donde va a inaugurar el Centro Cívico De la Sota los vecinos no tienen ningún servicio. Ahora si la provincia tiene 1.400 millones de pesos para gastar en obra pública, ¿no podríamos utilizar eso para solucionar el problema habitacional? Un total de 158 mil viviendas faltan en Córdoba. Con ese monto se pueden hacer 7.500 viviendas de 80 metros cuadrados. Si yo no arranco del concepto de altísima honestidad, no voy a poder evitar la obra pública con sobreprecio que tiene Córdoba.
-En caso de que gane, ¿cómo se plantea la relación con la Presidenta?
-Pongamos el hipotético caso de que sea Cristina. Yo ya goberné con el marido de Cristina (Néstor Kirchner) que era el jefe de todo esto. Tuve con él una relación de mucho respeto. Cuando a mí me plantearon cosas que no podía admitir porque eran hechos complicados, con altísima cuota de corrupción, dije que no. Cuando me apretaron con el juego dije que no, mientras acán inundaban la ciudad con slots. Yo le dije que no a Cristóbal López, el financista de Kirchner. Y me gané la antipatía del 90 por ciento del gabinete. Y cuando me ofrecieron hacer 2.500 viviendas me obligaron a que la obra la ejecutara Electroingeniería y dije que no porque no se podía licitar.
-¿Qué cosas rescata del Gobierno nacional?
-Cuando hubo que aprobar la Asignación Universal por Hijo dijimos que sí y cuando hubo que estatizar Aerolíneas dijimos que sí y no éramos pingüinos bobos. Cuando nos preguntaron si íbamos a acompañar el tema de las Afjp dijimos que sí. Dijimos que sí sin ser obsecuentes y que no a los negocios que nos proponían. Córdoba ha tenido con la Nación una relación pendular que pasa más por relaciones personales que por relaciones políticas. (Hermes) Binner desarrolló un plan estratégico de obra pública y le dijo a la Nación que se la financiara. Acá se anunció por octava vez la autovía Río Cuarto-Córdoba y ahora le vuelven a prometer. Una vez le dijo al “Toño” Rins que no fuéramos más porque eran promesas mentirosas.
Prometió eliminar la reelección
¿Piensa usted eliminar la reelección y volver a la Legislatura Bicameral?
-No creo en las reelecciones. Creo que las políticas de Estado son mucho más importantes que la perpetuación de dirigentes en cargos públicos. Nosotros vamos a plantear el tema como en Santa Fe: un mandato sin reelección. Además creemos que la bicameralidad tiene que ser una garantía. Hoy la unicameralidad ha convertido al parlamento en una escribanía. Nosotros necesitamos también un Consejo de la Magistratura que tenga raigambre constitucional. Una modificación de la ley de ministerios públicos. Tenemos que salir de la improvisación. El ministro de la Producción de Juez va a ser un industrial metalmecánico, el de Agricultura un productor agropecuario y el de Educación un docente que ha estado en el aula. También vamos a crear el Ministerio del Agua. El ambiente va a tener un lugar fundamental. Cuando vivía en Carlos Paz De la Sota decidió, junto a un atorrante como (Carlos) Felpeto, bajar la cota del lago para desarrollar un negocio inmobiliario y la ciudad de Córdoba se quedó sin agua.
-¿Y en lo industrial? ¿Cuál es su propuesta?
-Necesitamos meter valor agregado a la producción primaria. Por eso, necesitamos polos de desarrollo productivo. Tenemos que salir de esta matriz en la que el productor agropecuario carga la soja y va al puerto. Nosotros tenemos que tener otra matriz.
-¿Cuál es su mensaje al electorado?
-¿Saben cuál es la diferencia entre Juez y De la Sota? Que voy a ser el próximo gobernador. Por eso, tengo que ser muy prudente en lo que digo. El imprudente que viene corriendo de atrás necesita prometer cualquier locura. Mi compromiso con decencia, trabajo, sacrificio, planificación. Otra Córdoba es posible. Córdoba no es ni una isla ni ningún trampolín. Es la mejor provincia del país que necesita una dirigencia honorable que la conduzca y la maneje. Mientras el Estado dilapida fortunas en medios de comunicación, lo nuestro es tocar el timbre y llegar a la gente. Aprovéchenme ahora que no tengo compromisos con nadie. Salvo con la gente. Hoy muchos mentirosos están de campaña electoral. Pídanle a De la Sota que se baje del helicóptero. Sería bueno que recorriera el departamento Río Cuarto en auto. Le tendría que dar vergüenza haber sido gobernador y tener las rutas en el sur que tenemos. Vecinos de Río Cuarto sáquense los anteojos y miren la realidad: hoy tienen un vecino honorable viviendo en un country recoleto. Pero este vecino no hizo nada más que obras de ornamentación. No le cambió la vida a nadie. Es una gran chantada. Está claro que las prioridades para este gobierno nunca ha sido la atención de los problemas básicos de los cordobeses sino los negocios inmobiliarios.




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