El juez Norberto Oyarbide toma testimoniales en Tartagal

El juez Norberto Oyarbide, recorrió ayer junto con el juez Federal Raúl Reynoso, con asiento en Tartagal, las obras construidas por la Fundación Madres de Plaza de Mayo. Permanecerá en Tartagal durante la jornada de hoy tomando testimoniales.
La periodista Mabel Carrizo, de Videotar, señaló que el magistrado remarcó que la causa que se originó en el Juzgado de Reynoso estuvo muy bien llevada, haciendo referencia a la que buscaba conocer si existía un acuerdo entre la fundación y la Municipalidad de Tartagal.

Esa investigación le fue enviada a Oyarbide a Buenos Aires entendiendo que había una causa paralela por la supuesta malversación de fondos en el seno de la fundación, que se habría desviado de su fin original, y en la que está involucrado Sergio Shocklender. En la jornada de ayer Oyarbide inició la toma de testimoniales a distintas personas mencionadas en la causa, y continuará con ese trámite durante la jornada de hoy.

No aclaró el magistrado por cuánto tiempo permanecerá en la ciudad norteña. Es de suponer que se entrevistará con el propietario de la inmobiliaria que vendió las hectáreas a Shocklender donde debían construirse casi 300 casas además del hospital de mediana complejidad.

El hospital fue levantado, pero no está funcionando, mientras que las casas quedaron sin finalizar. Las obras fueron recorridas por los magistrados, con la finalidad que Oyarbide evalúe lo realizado en el lugar.

Pericias poco claras

La causa por las escuchas telefónicas denunciadas por Alfredo Olmedo, va incorporando los resultados de las pericias que se realizan en Gendarmería Nacional.

El legislador nacional efectuó la denuncia cuando se conoció, a través de declaraciones del ex policía involucrado en narcotráfico Gabriel Giménez, que éste habría efectuado esos trabajos, por supuestos pedidos de algunos funcionarios. De acuerdo a lo que trascendió las pericias que se efectúan en la fuerza de Seguridad, son agregadas a la causa y están referidas a supuestos diálogos, filmaciones y llamadas de teléfonos. Sin embargo los diálogos no serían tan claros como se suponía, lo que dificulta y va restando fuerza a la causa.

Como se recordará Giménez habría dicho que una de sus tareas era interferir los teléfonos de, en este caso, Olmedo y efectuar un seguimiento sobre su persona. La causa avanza y de manera firme va agregando datos, sin que se esté en la posibilidad de afirmar a ciencia cierta si habrá más testimoniales.

En su momento Giménez dijo que temía por los archivos que guardaba en su computadora, por el destino que habrían corrido tras el secuestro del material que el Juzgado Federal Nº 1 efectuó cuando se inició la causa por los narcopolicías, involucrados con el tráfico de cocaína.

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