A partir de la presentación de un amparo de Legisladores de la oposición, la justicia porteña podría determinar este viernes retirar el LED gigante de la empresa ATACAMA en el obelisco por considerar que viola la normativa vigente.
El amparo fue presentado por los diputados de la oposición Martín Hourest, Eduardo Epszsteyn y Aníbal Ibarra, quienes insistieron en que el cartel viola la normativa vigente en cuanto a seguridad vial, además de extralimitarse en sus dimensiones impidiendo la ventilación del edificio sobre el cual está dispuesto. Abogados especialistas en la materia consultados por LPO explicaron que existen dictámenes encontrados en cuanto a la posibilidad o no de instalar este tipo de publicidad. Por una parte está la ley de publicidad exterior y por otra la de seguridad vial.
Desde el Ejecutivo argumentan que el LED en cuestión es legal, en tanto se ajusta a los parámetros dispuestos por la nueva ley de Publicidad exterior, aprobada en 2008 y por la que se autoriza la instalación de anuncios de este tipo en la zona del Obelisco. Sin embargo, desde el sector empresario aducen que la nueva normativa es ambigua y que en esa se habrían apoyado los funcionarios del ministerio de Espacio y Ambiente Público para permitir la instalación del cartel.
Atacama es una reconocida empresa de publicidad, propiedad de Jorge Brizuela, el presidente de la Asociación de Empresas de Publicidad Exterior (APE), organización que presionó fuertemente en la Legislatura porteña cuando se debatió la nueva ley de publicidad exterior. En ese momento era la diputada macrsita, Silvia Madjalani la que presidía la comisión de Publicidad Exterior y la que llevó adelante las conversaciones para nmodificar el proyecto original y lograr su aprobación. El entonces legislador, Diego Santilli, hoy ministro de Espacio y Ambiente Público, fue otro de los que siguió de cerca el tema.
No sin escándalo, la Ley se sancionó en noviembre de 2008, pero fue vetada parcialmente en diciembre por el Ejecutivo. El paréntesis le habría valido a Madjalani y Santilli un desencuentro con los empresarios publicitarios que habían efectuado un lobby contundente para que la normativa resultara menos restrictiva. Brizuela fue uno de los que más presionó.
En diálogo con LPO, Madjalani negó cualquier vinculación con empresas del sector e insistió en que en su momento la negociación fue muy complicada y ella debió soportar insultos y presiones. “La ley que quería el Ejecutivo era muy restrictiva, nosotros logramos sacar algo intermedio”, confió la ex diputada porteña. Si bien defendió la legislación vigente en materia de publicidad exterior, consideró que en el caso del cartel de Coca Cola “es como un poco demasiado ¿no?”.


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