Un juez de Corte denunció que una diputada lo coaccionó y la Legislatura no pedirá informes

Miembros de la Corte de Justicia volvieron a dar señales que en su seno reina una total división e incapacidad para resolver un conflicto, que se suscitó luego que cinco jueces de Corte (Guillermo Posadas, Guillermo Catalano, Guillermo Díaz, Gustavo Ferraris y Abel Cornejo) rechazaron la designación de Victoria Mossman como secretaria de la jueza Susana Kauffman.
Ante la negativa de sus pares, Kauffman denunció la postura de sus colegas como un abuso de poder y un acto de discriminación. Según la jueza, la excusa para rechazar a Mossman fue que se trataba de la esposa del abogado Sebastián Lloret, quien en el 2007 había firmado un amparo para oponerse a la designación como juez de Corte de Ferraris, ex secretario de Seguridad del ex gobernador Juan Carlos Romero.

Ayer, en un nuevo cruce de declaraciones públicas el juez Cornejo insistió en que la crisis desatada por la falta de acuerdo entre ellos es en realidad un ataque institucional hacia la independencia de la Corte, y para sustentar su argumento aseguró que "hay una diputada que le prenden un micrófono y larga una andanada y el día antes estuvo aquí sentada con el hermano, interesándose por una causa de 100 millones de pesos y que ya iba a ver la Corte qué pasaba si no fallaba en determinada forma, y después nos dice cualquier cosa".

Aunque el ministro no identificó a la legisladora en el resto de la entrevista publicada por el portal informativo www.quepasasalta.com.ar da a entender que se trataría de alguna de las dos diputadas (Virginia Cornejo y Liliana Mazzone) que hicieron público el conflicto en una sesión de la Cámara de Diputados.

Hasta el momento se desconoce que Cornejo haya hecho la denuncia por recibir las presiones que ahora reveló para defenderse de las declaraciones que dicha legisladora habría hecho en su contra, puesto que como juez y funcionario público tiene la obligación de hacer la denuncia.

Todos dan por hecho que el escándalo está más ligado a una cuestión de capricho que de derecho, pues nunca se ha visto que cinco ministros pretendan mandar en despacho ajeno y sobretodo en un tema tan doméstico como la designación de una secretaria.

Sin pedido de informes

Ayer a la mañana, tras una reunión a puertas cerradas, los integrantes de la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados resolvieron dejar sin efecto el pedido de informes a la Corte de Justicia a raíz del enfrentamiento que ahora tiene al alto tribunal inmerso en un episodio nacional.

La decisión ya se presumía, pues el presidente de la Cámara de Diputados, Santiago Godoy, había adelantado en una entrevista radial que un pedido de esa naturaleza no correspondía, dejando en evidencia cierta desprolijidad de parte de los diputados al manejar el asunto.

Los reproches apuntaron al presidente del bloque justicialista, el diputado por Orán, Antonio Hucena, de quien se dice le faltó muñeca política para evitar que el conflicto de la Corte afecte también a la Legislatura provincial, dándole mayor entidad a un problema doméstico del Poder Judicial.

Las fuentes dan cuenta que con Godoy en suelo mexicano, Hucena, como presidente del bloque y segundo hombre fuerte en el recinto, asume tácitamente un rol preponderante para poner orden y velar por los intereses del partido y de sus autoridades, entre ellos el gobernador Juan Manuel Urtubey, quien ahora se ve a las puertas de intervenir en este escándalo que pudo haber sido frenado por la Cámara de Diputado o, al menos, no ganar tanta trascendencia.

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