Se acercan horas clave para la definición del tema. Bevilacqua viaja hoy a Buenos Aires en busca de apoyo para una eventual municipalización del servicio. Pese a algunas versiones públicas, desde la comuna negaron en la víspera que directivos de Plaza hayan solicitado audiencia para esta semana.
"Podría ser el jueves, luego de la reunión con la Asamblea de Mayores Contribuyentes para tratar la ordenanza fiscal impositiva. Hay buena predisposición del cuerpo para analizarlo", sostuvo el edil.
Su colega Raúl Woscoff, autor de la iniciativa y referente de Integración Ciudadana, consideró viable esa posibilidad. "No lo descartaría", dijo.
De todas maneras, ambos coincidieron en que, pese al consenso general existente en el cuerpo, la medida podría sufrir algunas alteraciones de orden técnico.
"Lo estamos evaluando con bueno ojos a partir de la imprevisibilidad que surgió y la posición tomada por el Ejecutivo, a fin de no producir una interrupción del servicio. Lo importante es que las unidades estén funcionando correctamente y que se controle a través del GPS y los inspectores del CUIM", afirmó Mandolesi Burgos.
Desde la semana pasada en los corrillos municipales se viene insistiendo en que los próximos días serán claves para el tema e incluso por estas horas, tal como lo consignamos en nuestra edición del pasado domingo, Bevilacqua gestiona el apoyo de los gobiernos nacional y provincial para la compra de unidades.
La emergencia que aprobará el Concejo Deliberante tendrá una duración de 60 días y le permitirá al jefe comunal tomar todas las medidas necesarias para la optimización del servicio.
Incluso podrá acudir al gerenciamiento de otra empresa privada, por caso la Rastreador Fournier, para que maneje una futura empresa municipal de transportes.
Paralelamente a estas medidas drásticas se trabaja en la readecuación de los recorridos (tránsito por calles troncales para reducir la cantidad de kilómetros recorridos y evitar las arterias de tierra) y de las frecuencias, sin modificar la tarifa actual.
También prevé la utilización de un gasto especial, fuera de lo pautado para el área, teniendo en cuenta que el presupuesto 2012 aún no fue votado.
"Esta declaración es para poner de relieve la imprevisibilidad, que aún no sabemos si puede pasar o no, porque la empresa (por Plaza) no se presentó formalmente. Si esto se vota, las prestatarias tendrían que acatar las medidas para mejorar el sistema", expresó Mandolesi.
El informante advirtió que se procura evitar la rescisión del contrato (tal como lo evalúa la firma capitalina) y la incautación de las unidades como medida extrema, aunque consideró importante que Plaza "se presente a brindar las medidas necesarias para la continuidad del servicio público".
En punto muerto. El secretario de Gobierno comunal, Fabián Lliteras, salió ayer al cruce de versiones referidas a la llegada de alguna autoridad de Plaza a nuestra ciudad, para reunirse con el intendente, al sostener que "no tenemos nada confirmado; son rumores periodísticos".
"No tengo novedades concretas de que hayan pedido audiencia en Bahía Blanca ni tampoco tuvimos contactos telefónicos.
Desde que se dio aquella declaración del gerente de la empresa, está todo igual, no hubo cambios", aseguró.
"Descorrido el velo"
El concejal encargado del proyecto de declaración de emergencia del transporte público bahiense celebró ayer que el oficialismo, aunque tarde, haya adoptado una postura de adhesión a la idea.
"La emergencia se había generado mucho antes, hubo dos proyectos anteriores que presentamos en circunstancias distintas. Es bueno que el oficialismo haya descorrido el velo y se haya impuesto la realidad sobre el discurso", declaró Raúl Woscoff.
El ex candidato a intendente por Integración Ciudadana también reconoció la posibilidad de modificar el proyecto, incluso de su propio bloque.
"La idea es modificar recorridos y frecuencias y, eventualmente, que el Ejecutivo tenga que analizar si puede tomar alguna decisión en lo que prevé el contrato, respecto de la caducidad parcial o total de las concesionarias y utilizar a la SAPEM en ese sentido", explicó.
Woscoff, por último, consideró inapropiada la respuesta municipal a la gerencia de Plaza que, a través de los medios de prensa, anunció la posibilidad de rescindir el contrato.
"Creo que todo se precipitó a través de los canales informales, que generaron réplicas innecesarias. El Ejecutivo no tendría que haber dado respuesta por los mismos medios. Ignoramos muchos aspectos entre la concesionaria y el municipio, tantos anteriores como actuales", cerró.


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