A partir del 1 de noviembre empieza la etapa 2012. Desde el Gobierno aseguran que la pesca con mosca es una actividad que puede potenciarse para atraer al turismo.
En la actualidad, este atractivo turístico gira bajo la órbita de Ambiente. El titular de esta cartera, Marcos Zandomeni, afirmó que se está trabajando conjuntamente con los diferentes clubes de pesca de la provincia para no descuidar este recurso. "El sur de Mendoza se está convirtiendo en un producto parecido a la Patagonia", auguró Zandomeni.
El territorio mendocino cuenta con características particulares que la distinguen de los demás puntos del país donde se practica esta disciplina. Su paisaje montañoso y la altura de sus ríos son condimentos difíciles de encontrar y que la convierten en un destino diferente y tentador.
"Mendoza tiene su toque particular, que no sólo se lo da la pesca en altura. No hay edificaciones ni hoteles, y el tener que acampar lo convierte en un programa agreste, en contacto con la naturaleza y con muy buenas truchas", manifestó Fernando Mosso, instructor de pesca con mosca y pescador desde hace décadas. "Además, está el paisaje, con nuestras montañas imponentes y la inmensidad del límite con Chile", agregó este enamorado del deporte.
Mosso dirige la escuela Mendoza Anglers, que desde hace 14 años capacita a aquellos que quieren aprender esta técnica tan particular. "Hace tres años abrimos una filial en Chile, y en total tenemos cerca de 200 alumnos", explicó.
Fernando pesca desde hace 35 años y asegura que la actividad en Mendoza "no crece vertiginosamente, pero sí a paso firme". "El mendocino está descubriendo su provincia, sus arroyos y, de a poco, comienzan a haber más pedidos de distintos puntos del país", remarcó.
En la provincia funciona la Asociación Mendocina de Pesca con Mosca (AMPM), de la cual forman parte decenas de aficionados a este tipo de actividad. Uno de sus miembros, Walter Viel, se animó a desentrañar la mística que tiene la pesca con mosca. "En esta época empieza la fiebre de la apertura, que es como la fiebre del oro", bromea. "La pesca con mosca es un constante desafío en el que uno aprende algo nuevo todos los días. El arte que implica esta actividad es paralela a capturar truchas. Cuando vos capturás una es un premio al ingenio, es la satisfacción del mosquero", subrayó.
Además, Viel explicó que también es parte de la rutina la atadura de los señuelos, que luego se utilizarán para capturar a los peces. "Pescamos antes durante y después. Primero atamos las moscas y armamos los bártulos. Después te vas a pescar y cuando volvés ya pensás en el próximo franco para empezar de nuevo", sostuvo.
"Las únicas limitaciones son físicas. El aumento de los lentes es cada vez mayor y así es como te das cuenta de que van pasando los años", bromeó.
Los lugares preferidos en Mendoza
La geografía mendocina ofrece algunos destinos donde la calidad de la pesca es muy buena y los paisajes resultan cautivantes. Sin embargo, el ministro de Turismo, Javier Espina, explicó que los accesos a muchos de estos lugares están en muy mal estado. "Aún no hay productos consolidados, pero la pesca es algo emergente y ha tenido un crecimiento notable a nivel nacional", agregó.
Algunos de los parajes más frecuentados son la Laguna del Diamante, Valle Hermoso, el Tordillo, el Cobre, el Salado, la cuenca del río Tunuyán, el Manzano Histórico, los arroyos de Uspallata y los espejos de agua, como el dique Potrerillos.
En cuanto al río Mendoza, se puede pescar hasta agosto y en el verano no se lo frecuenta porque el agua baja muy turbia y no hay pique.
La Asociación Mendocina de Pesca con Mosca (AMPM)
Desde esta institución se intenta inculcar uno de los valores más importantes para los aficionados a la pesca con mosca: la devolución de los peces. El "catch and release" es parte de la filosofía de esta asociación, que se preocupa en difundir, esencialmente, el cuidado de la fauna y la flora.
El director de la escuela de pesca que allí funciona, Manuel Linares, expresó que "la pesca con mosca es una manera de acercarse a la naturaleza con el menor impacto posible y procura lograr la supervivencia del pez". El tipo de anzuelo no lastima tanto al animal, por lo que la mortandad de peces es mucho menor que con otro tipo de pescas.
"La AMPM es una ONG sin fines de lucro que se dedica a formar pescadores responsables. Ha sido declarada de interés público por la Secretaria de Medio Ambiente, el departamento de Recursos Renovables y la Municipalidad de Mendoza y trabaja para colaborar con la protección del medio ambiente", remarcó.
Además, la entidad tiene un total de 150 socios, que aportan una cuota mensual. Juntos, no sólo hacen estudios de los ríos para determinar su capacidad aportante, sino que también realizan excursiones guiadas.
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