Organizado por el Ministerio de Trabajo y otros organismos del Estado, se realizó en Paraná una jornada recreativa para chicos con el fin de concientizar acerca de sus derechos. Fue con motivo de la conmemoración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil.
Fue ayer, 12 de junio, con motivo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, impuesto por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Distintos organismos del Estado provincial aunaron esfuerzos en la organización de la jornada que se desarrolló en Paraná y en Concordia.
El Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf) a través de sus diferentes programas; el Ministerio de Trabajo de la provincia; el Ministerio de Turismo a través del área de Turismo Social; la Secretaría de Derechos Humanos, entre otros organismos, estuvieron representados en la actividad que se desarrolló en las instalaciones del Club Patronato.
Los chicos destinatarios de la jornada, que concluyó con un almuerzo, fueron los residentes en hogares del Copnaf. Hubo delegaciones que fueron llegando lentamente a la sede deportiva de calle Grella, desde el Hogar Mujercitas, el Amparo Maternal, el Hogar Rivadavia, el Hogar Otero. Además, llegó una decena de chicos desde la residencia de Viale, El lugar de los niños; y otro grupo del Hogar Ángeles Custodios.
Graciela y Verónica, trabajadoras del Copnaf, contaron que también se convocó a chicos vinculados con dos organizaciones no gubernamentales abocadas a la niñez, como son Barriletes y El Patio.
La cancha de básquet de Patronato fue invadida por los chicos, muchos vistiendo la camiseta del club, los rostros pintados con corazones, banderas, labios y ojos delineados en el caso de las nenas.
Risotadas, corridas, música, hicieron prácticamente inaudibles las consignas de algunos profesores que intentaban organizar los turnos para un equipo de voley. Lo más tentador para los chicos es trepar a los inmensos peloteros que se montaron al costado de la cancha. Los más chiquitos tienen cuatro o cinco años, los más grandes, preadolescentes.
DERECHOS Y ACTIVIDADES. En dos o tres tablones, se habían dispuesto hojas blancas, crayones, fibras, a disposición de los chicos. La propuesta fue dibujar sin otro marco que el que surge de repasar e internalizar los derechos del niño.
La actividad fue impulsada por el Programa provincial “Por mis derechos en la primera infancia” del Copnaf. Cristina Caram, coordinadora del plan, explicó que la tarea cotidiana se realiza en convenio con 67 jardines en los que se apuesta a “la atención integral del niño y el fortalecimiento del rol materno”.
“Con esta actividad buscamos reforzar la promoción de derechos en los niños, hasta los cinco años, a través del juego”, explicó.
Alejandro, de 6, va a la Escuela Terán y está aprendiendo a leer; conoce de la escuela a Silvina, de 7, que va a 2º grado, y que también es del barrio Villa Mabel. Ayer se turnaban en tirar lo más alto posible un dado gigante para un Juego de la Oca que ocupaba varios metros en la cancha de básquet. Ludmila, de 5, interrumpe la acción mostrando un alfajor que le han regalado. Va al jardín El Patito Coletón, no sabe leer, pero quiere jugar igual con Alejandro y Silvina.
El juego fue diseñado en el marco de otro programa del Consejo, denominado Infancia y Educación, Equidad Social y propone hacer un recorrido en el que se pierde un turno, adelantan o retroceden casilleros, de acuerdo a las situaciones con las que un niño se puede llegar a encontrar en un barrio de Paraná, en su vida cotidiana. Lugares claves en ese recorrido, casillero tras casillero, son los ámbitos que el Estado tiene a disposición para garantizar derechos como son el Registro Civil, el centro de salud, la escuela, pero también espacios de socialización como “el campito” para el fútbol. En este juego “de los derechos”, se pierden turnos si el niño no durmió por ir a trabajar de noche con el papá; se adelanta si se consultó al pediatra; se retrocede si el protagonista acordó con un amigo escaparse de la escuela; se avanzan varios si se compartió un partido de fútbol con los chicos del barrio.
Políticas, más allá de la sanción
El ministro de Trabajo, Guillermo Smaldone, estuvo presente en el Club Patronato, en la conmemoración del Día Mundial de lucha contra el Trabajo Infantil.
“Hay un evento en Concordia y otro aquí en Paraná, para chicos que están en la etapa de restitución de derechos. Muchos de ellos trabajaban y ahora están siendo acompañados por el Estado, fundamentalmente a través de la educación. La idea es concientizar a los más grandes y acompañar a los más chicos”, manifestó el funcionario, acompañado por el ministro de Turismo, Hugo Marsó, y por el presidente de Patronato y representante de Entre Ríos en la Región Centro, José Gómez.
Detalló que entre los chicos que participaron de la actividad, “hay muchos en situación de calle que ahora están en la etapa de restitución; otros que han sido encontrados en un lugar de trabajo tras lo cual se sancionó al empleador pero se apostó a ayudar a la familia y a contener al chico desde la educación”.
En este sentido, cuestionó “una visión anticuada del área laboral de un Estado que sólo fijaba las multas para el empleador; mientras que ahora se han firmado convenios con seis, siete u ocho organismos públicos, Copnaf, Policía, y estamos elaborando un protocolo con la Justicia para atender toda la problemática”. Dijo en este sentido que “un chico trabajando responde a toda la necesidad de una familia y también un concepto anticuado culturalmente porque muchos empleadores, pudiendo hacer las cosas bien, por egoísmo, siguen empleando chicos”, cuestionó.
El funcionario aseguró que desde la cartera a su cargo se trabaja en una estadística sobre la problemática del trabajo infantil. Adelantó, al respecto, que los rubros de la economía que más se han caracterizado por emplear niños han sido la explotación del citrus y la de madera.

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