La pulseada que Techint le planteó al Gobierno al inicio de la semana culminó ayer en un curioso enredo entre el monopolio siderúrgico y su socio principal en la Asociación Empresaria de la Argentina, el grupo Clarín.
La carta de la Presidenta –cuyo texto se ofrece por separado– se dio a conocer luego de que, durante la jornada, hubiera vuelto a referirse a los dichos de Paolo Rocca, pero a través de su cuenta de Twitter. Puntualmente, se refiere a una de las puntualizaciones de su discurso que Ro-cca no reniega haber manifestado, que es la comparación entre los salarios industriales en Argentina, Brasil y México. “‘El costo de un obrero industrial en la Argentina es de 24 dólares por hora contra 12 en México y 9 en Brasil’, dice Rocca. ¿Querrán salarios de los trabajadores a un tercio o a la mitad de los que tienen hoy?”, se preguntó Cristina. Si así entiende el líder de Techint la competitividad, reflexiona luego la Presidenta, “bueno, el obstáculo para que haya mayor competitividad con respecto al costo laboral, soy yo, me parece”.
Pero Techint tampoco se quedó quieto entre el momento en que Paolo Rocca envió sus explicaciones a la presidenta de la Nación y la respuesta que ésta hizo pública ayer por la tarde. Horas antes, la Asociación Empresaria de la Argentina, un lobby que reúne a un núcleo de poderosos empresarios (pero que tiene a los titulares del grupo Clarín y de Techint como “primus inter pares”), emitió una inusual declaración en la que expresa su incondicional apoyo a Techint, aunque sin mencionar ni la controversia
con el Gobierno ni los dichos atribuidos a Rocca. Con la firma de su titular, Jaime Campos, AEA afirma que “hay un amplio consenso en que el Grupo Techint, liderado por Paolo Rocca, es un gran orgullo para el país”. Más adelante, en términos más propios de un aviso institucional que de un comunicado de una entidad empresaria, apunta que Techint, “a lo largo de tres generaciones se ha caracterizado por el decidido y sostenido apoyo a las pymes que integran su cadena de valor, por su fuerte compromiso con la capacitación de sus trabajadores y el impulso a la educación técnica y la ingeniería, y por niveles de productividad y eficiencia que le permiten pagar remuneraciones en los niveles más altos correspondientes a cada categoría laboral”.
Si el extraño texto del comunicado de AEA fue parte de algún tipo de acuerdo entre sus asociados para curar heridas o fue la sugerencia de un estratega publicitario, quizá no se sabrá. Pero de lo que hay menos dudas es de que horas después, al hacerse público el intercambio epistolar entre Paolo Rocca y Cristina Fernández por decisión de esta última, la relación entre los principales socios de AEA no salió indemne.


Comentá la nota