Jueces del Fuero Penal Juvenil acercan sugerencias al ámbito legislativo

Jueces del Fuero Penal Juvenil acercan sugerencias al ámbito legislativo
Después de la reunión que todos los integrantes del Fuero Penal Juvenil de Mar del Plata mantuvieran con la senadora provincial Cristina Di Rado, los jueces Néstor Salas y Silvina Darmandrail, a cargo de los juzgados de Responsabilidad Penal Juvenil I y II, elevaron una carpeta a la legisladora con consideraciones atinentes a sus áreas de trabajo.
Los magistrados piden tener un pabellón exclusivo para jóvenes adultos dentro de la Unidad Penal de mayores y que agentes del Servicio Penitenciario custodien el Centro Cerrado, el cual tiene “serias falencias”. Los detalles.

“Tanto las sugerencias de estos jueces como las ya expresadas en la citada reunión, formarán parte de la agenda legislativa de Di Rado, presidenta de la Comisión de Niñez, Familia y Adolescencia de la cámara alta de la Legislatura bonaerense”, indicaron desde el entorno de la legisladora marplatense.

Los jueces expresaron durante la reunión la necesidad de dar cumplimiento con las tratativas que al respecto se vienen realizando con la Subsecretaría de Minoridad y con el Servicio Penitenciario, a los efectos de tener un pabellón exclusivo para jóvenes adultos dentro de la Unidad Penal de mayores. En ese ámbito, recomiendan Salas y Darmandrail, el Poder Ejecutivo debería brindar el tratamiento especializado a los menores en conflicto con la ley penal, que ya tengan condenas firmes.

En relación al personal de seguridad afectado a custodiar el perímetro del Instituto de Régimen Cerrado, los jueces consideran que dicha seguridad debe estar a cargo de agentes en actividad del Servicio Penitenciario, y no de personal retirado. Además, los jueces recomiendan que ese personal sea evaluado y capacitado para poder ejercer la custodia de los jóvenes en conflicto con la ley penal.

La carpeta entregada a la senadora Di Rado detalló también las deficiencias que existen en el Centro Cerrado de la localidad de Batán; entre ellas las relacionadas con la educación y formación de los jóvenes, ya que a los menores privados de su libertad no se les brindan herramientas que les sean útiles para su posterior reinserción social. Concretamente, según dejan constancia Salas y Darmandrail, los jóvenes transcurren muchas horas del día sin realizar ninguna actividad fructífera, no cubren las horas de escolaridad y, además, los cursos y talleres que se les han brindado hasta el momento no les han sido de utilidad. Tampoco realizan ejercicio físico y carecen de tratamiento terapéutico, ya que no cuentan con médico psiquiatra. Asimismo, los jueces consideraron de importancia la creación de un centro cerrado de tratamiento para jóvenes condenados o con auto de responsabilidad, privados de su libertad.

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